Bueno, visto que en pleno 2019 todavía hay gente que defiende y esta muy mal informada sobre #RapadasBestas, me veo obligada a hacer un hilo sobre ello. Porque me hierve la sangre.
Me descojono, Cibeles está igual que con la celebración del Mundial y ahí dijeron que había casi dos millones; ahora por Ceuta hay 50.000 jajaja
Pero a quién se le ocurre hacer este ridículo habiendo imágenes por Dios, que no estamos en 1927.
“Toda la gente que se dedica a hacer dibujitos”
Espero que seas consciente que eres streamer de un videojuego que invierte dinero en artistas para que dibujen cada personaje, skin, cambios de mapa, anuncios, y todo un completo worldbuilding.
Breve recordatorio de que la IA no es nada sin los artistas, a quién copiaría? No es capaz de generar algo nuevo, personal y único. Es 0 original porque no sabe imaginar.
Las grandes empresas se están dando cuenta de que no vale la pena, porque todo lo que genera la IA no tiene ni derechos de copyright. Y las pequeñas va a sufrir las consecuencias de ser todas iguales y no destacar sobre la competencia por utilizar todas los mismos prompts.
Cuánto antes lo acepten, menor será el golpe.
Me parece muy cómico esto, porque yo en mi vida no he hecho más que conocer a personas increíblemente buenas que sufren por soledad y a putísimos demonios que nunca han tenido ningún problema para desenvolverse socialmente.
Creo que eres mala persona si de verdad piensas así.
A la izquierda, un niño judío camina con las manos arriba mientras los nazis expulsan a su familia de su casa en el Guetto de Varsovia, 1943.
A la derecha, un niño palestino camina con las manos arriba mientras los sionistas expulsan a su familia de su casa, Cisjordania, 2025.
A carpenter who helped restore Notre-Dame after the devastating 2019 fire was granted permission to marry inside the cathedral, becoming part of its first wedding ceremony in 30 years.
A remarkable exception was made when 29-year-old master carpenter Martin Lorentz was allowed to marry his fiancée, Jade, inside Notre-Dame Cathedral in Paris. Lorentz had spent three years hand-carving the massive oak beams used to rebuild “the Forest”—the cathedral’s intricate medieval roof structure, which was destroyed in the devastating 2019 fire. Because Notre-Dame is classified as a national monument rather than a parish church, private weddings have been prohibited for decades, making theirs the first ceremony held there since 1995.
In recognition of Lorentz’s dedication to the cathedral’s restoration, Archbishop Laurent Ulrich personally granted the rare permission. Around 500 guests attended the ceremony, including family, friends, and many of the craftsmen who helped bring Notre-Dame back to life. As the newlyweds left the cathedral, Lorentz’s fellow carpenters formed a traditional guard of honor, raising their axes overhead in a moving tribute to the man who helped rebuild one of France’s most treasured landmarks.