Mi verdadero "open eyes" de este año, fue entender que ya no puedo seguir dando más de lo que recibo. Si me dan ausencia, respondo con distancia; si están, estoy: si me cuidan, cuido. Aprendí a ser recíproca en todo, en el amor y en el desinterés.
“No empecé de joven. Empecé a los 64, después de romperme la cadera. El médico me dijo que si no cogía fuerza volvería a caerme, y que la segunda caída ya no se levanta uno.”
Seis años. Nadie le vio los tres primeros meses, que fueron levantándose de una silla sin manos.
La próxima vez que pienses que ya es tarde para empezar algo, recuerda esto: el músculo responde a los 30, a los 64 y a los 85. El que no responde eres tú.
Así celebraban en Fuengirola la victoria de Noruega en el Mundial. No han cortado carreteras ni han incendiaban coches.
Civilización frente a barbarie.