Pero en esas reuniones yo solo intentaba verme segura mientras por dentro tenía miedo, dando órdenes a mis trabajadores y luchando para que me escuchen.
Y gracias a ti entendí todo lo que he logrado estos últimos años, y lo orgullosa que debería estar de mí.
Luego entendí que fui la única mujer en la obra, la más pequeña en reuniones llenas de gerentes, entre tantos hombres con más experiencia que los años que tengo.
Eso era lo que pudiste ver en mí.
Apenas a los 3 minutos de ser 4 de abril y la vida me muestra que los hombres tienen un instinto de aparecer en los momentos tos precisos (para joder como siempre)