Aún recuerdo la última vez que convivimos, en ese momento nunca imaginé que todo esto pasaría, capaz si te pedía hablar sobre lo nuestro, nuestra historia hubiera cambiado. O hubierado terminado igual de todas formas, lastimosamente nunca lo sabré.
El hecho de descubrir que te fui tan fácil de soltar y que en menos de un mes ya tuvieras a alguien más, aún después de todas esas promesas. Me sigue doliendo como no tienes una idea.
Esa intimidad que solíamos tener al ir a confesarnos juntos, al orar por nuestra relación y pedir por nosotros, es algo que sin duda nunca compartiré con otra persona. Porque le prometí a Dios que solo serías tú.
Muchas veces reviso nuestro chat, no se porque lo hago, quizás solamente para recordar todas esas promesas, aunque al final me de cuenta que siempre fueron palabras vacías. Aún así, se siente lindo volverlas a leer.
Amar es una palabra muy fuerte, un sentimiento muy complicado. Y aún así pude demostratelo cada día que estuve contigo, ojalá aún siguieras aquí, me quedé con ganas de seguir amándote a mi lado.
Y es que no solo perdí a alguien importante en mi vida, perdí todos esos sueños, metas, ilusiones, promesas, perdí todo aquello que me motivaba, todo aquello que me hacía sentir completo, no solo perdí una persona, perdí un sentimiento junto con un futuro que creí estaba escrito.