🚨 Poul Thorsen, a researcher whose work was used to reassure millions of parents that vaccines do not cause autism, is expected to plead guilty to fraud on Sept. 1.
Thorsen worked on major studies examining vaccines and autism that were cited by the CDC and became part of the scientific foundation used to dismiss concerns about a possible connection.
He was later accused by federal prosecutors of stealing more than $1 million in CDC grant money intended for research, using fabricated documents and fraudulent invoices to divert the funds for his own use.
For years, we’ve been told not to question the science on vaccines and autism. We were told the evidence was overwhelming and the people conducting the research could be trusted.
When the integrity of the people producing that science comes into question, so should our willingness to accept their conclusions without scrutiny.
Ayer visité el faro de Cabo Mayor de Santander. Allí se encuentra el monumento que tienen en la foto. Representa a las personas que fueron arrojadas desde ese acantilado por los milicianos del Frente Popular durante la Guerra Civil. Es una cruz de granito, de gran altura, con la figura tallada de un hombre agarrado al travesaño con los brazos y las manos alzadas, y el cuerpo cayendo hacia la base: la escultura fija el instante mismo de la caída.
Actualmente existen discrepancias historiográficas sobre aquellos lanzamientos, pero hay un hecho incontestable: los cadáveres de los monjes trapenses que aparecieron con las manos atadas a la espalda dan fe de la crueldad de los milicianos del Frente Popular. Se trataba de la comunidad del monasterio cisterciense de Santa María de Viaceli, en Cóbreces: expulsados de su convento el 8 de septiembre de 1936, fueron detenidos de nuevo en diciembre y trasladados en distintos grupos en los primeros días de ese mes. Según la documentación del proceso de beatificación aprobado por la Santa Sede, fueron llevados en una barcaza mar adentro, junto a la isla de Mouro, y arrojados al agua con los pies lastrados. Días después, el mar devolvió a la costa varios de sus cuerpos.
Sus nombres merecen ser recordados. En la noche del 3 de diciembre de 1936: el prior Pío Heredia Zubia; Marcos García Rodríguez (Amadeo); Valeriano Rodríguez García; Juan Ferris Llopis; Álvaro González López; y Francisco Delgado González (Antonio). En la noche del 4 de diciembre: Jacinto García Chicote (Eustaquio); Francisco de la Vega González (Ángel); Ezequiel Álvaro de la Fuente; Eulogio Álvarez López; y Robustiano Mata Ubierna (Bienvenido).
Fueron 16 los monjes de Viaceli asesinados por su fe, junto a otros dos religiosos de la comunidad de Fons Salutis: 18 mártires en total, beatificados por la Iglesia en la catedral de Santander el 3 de octubre de 2015.
Sea cual sea el punto exacto. el acantilado del faro, las aguas de la bahía junto a la isla de Mouro, lo que no admite duda es que aquellos hombres, monjes sencillos dedicados al trabajo del campo y la quesería del monasterio, murieron asesinados por milicianos del Frente Popular por el simple hecho de su fe. Su memoria, como la de tantas otras víctimas de aquellos años, merece ser recordada con el mismo rigor y el mismo respeto que cualquier otra.
🚨 ABSOLUTE TRAGEDY! 4 people went in for routine knee surgery in Nashville and woke up PARALYZED FROM THE CHEST DOWN. Staff injected potassium chloride directly into their spines instead of anesthesia! A "pharmacy error" destroyed these lives. "Sorry" doesn't cut it! 🇺🇸🙏
🇪🇸🇲🇦 | El precario envasado de aceite en Marruecos: a mano, sin guantes y lejos de los controles europeos.
Un vídeo viral muestra a varios operarios llenando garrafas de plástico con jarras y embudos caseros desde bidones industriales, prescindiendo por completo de guantes o protocolos sanitarios. Las imágenes han generado indignación en el sector olivarero español, que alerta de la entrada al mercado nacional de partidas de terceros países que eluden los estrictos estándares de higiene y trazabilidad exigidos a los agricultores locales.