Creo que está Vd. errando profundamente el tiro. Yo no estoy defendiendo a la banca, estoy defendiendo la regulación que debe regir la responsabilidad civil en general; y, como toda norma, debe seguir un criterio objetivo, independiente de si a quien se le aplica nos cae bien o mal.
Y mire si estaré profundamente formado e informado en la materia, que puedo defender mi postura con argumentos objetivos, y sin necesidad de recurrir al insulto, al sesgo atropellado, ni a la falta de educación.
Pero vamos, que si es Vd. más feliz creyendo que sabe algo del tema, y que los que opinamos diferente somos todos unos gilipollas amargados, no seré yo quien pierda el tiempo en negarle un placer tan simple.
Le deseo lo mejor.
Efectivamente, tan malo es un extremo como el otro. Y me parece genial que se orqueste un sistema de garantías y criterios de responsabilidad lo más objetivos posibles.
Simplemente, considero que es peligroso, y no soluciona nada, pasar de que se considere que la culpa es siempre de uno, a que la culpa es siempre del otro.
Sobre todo porque muchas veces el dinero no se recupera; y alguien tiene que asumir la pérdida.
Por otra parte, existe un grave error de concepto en cuanto al rescate bancario.
Lo que se rescató fueron los ahorros e inversiones los clientes; porque si una entidad financiera quiebra, no hay liquidez que sostenga los fondos de dichos clientes. Y si no, que se lo digan a los que compraron acciones en la ampliación del Banco Popular (que me sorprende que no esté en los juzgados).
Los rescatados no fueron unos malvados señores con sombrero de copa y monóculo; fueron nuestros padres, nestros hermanos, nuestros amigos, y nosotros mismos.
Magnífica colección de lugares tan comunes como falsos... pero fáciles de desmontar.
➡️ La educación pública y gratuita se estableció en 1857 con la ley de instrucción pública. Reinaba Isabel II.
➡️ La jornada de 8 horas data de 1919, se aprobó por Real Decreto en tiempos de Alfonso XIII.
➡️ El derecho a voto femenino se aprobó en 1931 gracias a Clara Campoamor. La derecha votó a favor, buena parte de la izquierda se opuso
➡️ La sanidad pública nació con el seguro obligatorio de enfermedad de 1942 nada más comenzar el franquismo
➡️ El salario mínimo se creo en 1963 con la ley de convenios colectivos
Respecto a las vacaciones pagadas, eso no ha existido nunca. Se las paga el trabajador. El empresario calcula el coste laboral total y lo divide en pagas.
La gran falacia demagógica de una ideología fiscal es la de que 'lo sostengan los ricos'.
Primero, porque la progresividad de nuestro sistema ya hace que las rentas del capital más altas tributen con marginales de 30%, y las del trabajo y actividades económicas, de casi el 50%.
Y segundo, porque si expropiamos mil millones a cada uno de esos 33 ricos, no da ni para tres meses de pensiones.
Los presupuestos de un país, nos guste o no, se sustentan en la carga fiscal de la clase media. Aunque convirtiéramos a los ricos en pobres, lo recaudado no cubriría lo suficiente... y, encima, sería un ingreso puntual, porque ya no habría más ricos a los que exprimir.
No es ideología, son matemáticas.
@OutLand52060308@el_pais Es que en ese caso sí que responde el banco; porque es responsabilidad del banco.
Lo que no tiene sentido es que responda cuando no es responsabilidad suya.
Cada palo que aguante su vela.
@el_pais Me da vergüenza la política de comunicación de estas elecciones.
Entre cincuentones haciendo tiktoks, y videos y memes con bromas de 'cuñao'... ¿De verdad pretenden que nos tomenos en serio que son capaces de gobernar un país?
No es una cuestión de ser o no liberal, es una cuestión básica de derecho de responsabilidad civil.
La figura a la que aludo, la responsabilidad objetiva, implica la carga de la responsabilidad siempre a una parte concreta, independientemente de la prueba. Y es algo, además de objetivamente injusto, terriblemente peligroso para el tráfico económico.
Ya he puesto un ejemplo evidente de probables consecuencias; pero intento ilustrarlo más.
Si yo llevo una pegatina en mi tarjeta con el código pin, y me olvido la cartera en un asiento del autobús, y alguien la encuentra y me limpia la cuenta, hay que tener la cara de cemento para decir que quien tiene que pagar el pato es el banco. Y que, si eso, que demande y se pegue X años pleiteando y pagando abogados para reclamar... ¿a quién? ¿al que perdió la tarjeta y el pin? ¿Al que la robó, que a saber si se le pilla, y que será insolvente?
El banco que pague cuando le revienten el sistema o falle su seguridad, y que reclame a los ladrones. Y que el cliente asuma su responsabilidad cuando la tenga, y reclame él a quien le robe.
Y, en ambos casos, si no quieren asumirlo, que se hagan un seguro.
Pues, desgraciadamente, Sr. @Ruben_Amon, es probable que por lo mismo que no le recibió el Sr. Sánchez. Por filias y fobias personales, y cálculos políticos.
Y digo desgraciadamente porque es una vergüenza que los parámetros de la diplomacia y las relaciones institucionales dependan de los caprichos de quien accidentalmente ocupe el sillón.
¿O qué le parecería un hipotético 2027 en el que visitara España un presidente Lula da Silva, y que sólo le recibieran en Ferraz opositor, pero no en una Moncloa con presidente de derechas?
España y Argentina deberían estar por encima de las actitudes preadolescentes de sus gobernantes de turno.
Hemos tenido 8 años con ministros que se han definido como comunistas, anarquistas y antisistema; que se han declarado contrarios a la Constitución y la vigente estructura del Estado; que han seguido la agenda de partidos defensores de terroristas y asesinos condenados, y de partidos que expresamente abogan por romper la estructura nacional y se declaran anti españoles... pero resulta que el quebranto de la Transición y la llegada de los ultras, viene dada por la posibilidad de que un partido de extrema derecha -con el que se estará o no conforme, pero que, como novedad a estos años, está en el marco legal y constitucional- pueda tener capacidad de nombrar ministros y marcar puntos de la agenda. Y encima, no por una necesidad o un pacto maquiavélico, sino por un potencial apoyo de un respetable porcentaje de los democráticos votantes.
El Sr. Jabois tiene buena cabeza y mejor pluma; pero le puede tanto el sesgo, que acaba malogrando sus evidentes talentos en el agujero negro de su credibilidad como opinador.
Columna | "Sémper es una de las cabezas más transparentes del PP, quizá la más desprejuiciada y acaso la que mejor se mueve entre subtextos. Y ha empezado a hablar con naturalidad", por Manuel Jabois https://t.co/vqRsc9A775
Entre el Gobierno aprobando decretos al peso, muchas autonomías anunciando descuentos fiscales, y algún que otro Ayuntamiento repartiendo licencias de obra en modo crupier, igual habría que plantearse que hubiera unas elecciones cada trimestre...
Bromas demagógicas aparte, y aún asumiendo que un gran número de esas medidas son parches electoralistas, con más marketing cortoplacista que verdaderas soluciones, llama poderosamente la atención como se toman a veces más decisiones, y se ve más actitud por parte de los políticos, en los dos meses previos a unas elecciones, que en los precedentes cuatro años de gobierno.
Lo del estímulo cortoplacista, y los gobernantes cortos de miras, a los que parece que sólo les interesa hacer aquello de lo que puedan obtener rédito electoral, se nos está yendo de las manos. Y parte importante de la culpa es nuestra; que olvidamos pronto, y no sabemos apreciar las medidas estructurales, ni tener paciencia para ver sus frutos.
Nunca he creído en el insulto como forma política. Pero cuando encima el insulto retrata a quien lo dice de forma tan burda, roza el esperpento.
Sólo hasta agosto, datos del Ministerio, el déficit acumulado era de unos 11.000 millones de euros. La revalorización de las pensiones, y el llenado de la hucha, lo llevan Vds. haciendo desde hace años con cargo a impuestos.
Que es una opción defendible, faltaría más; pero siendo conscientes de que eso recorta los fondos disponibles para otras partidas; como infraestructuras, sanidad, defensa o educación.
Ofrezcan sus soluciones al problema, pero hagan el favor de no negar lo que son matemáticas básicas. Porque la táctica del avestruz igual les da algún rédito cortoplacista; pero es pan para hoy, y hambre para mañana.
Las han subido, igual que han rellenado la hucha, derivando fondos de otras partidas; porque hace años que el sistema de pensiones no se autosustenta.
Es una posible opción, perfectamente lícita, destinar a las pensiones dinero de los impuestos. Pero hay que asumir que ese dinero dejará de ir a carreteras, ferrocarriles, educación y sanidad.
Ni Vds., ni nadie, pueden cubrir mágicamente el innegable agujero de las pensiones.
Propongan su alternativa, pero no nieguen el problema. Ni oculten los efectos adversos; pues el dinero es finito, y ninguna solución carece de un lado negativo.
Bueno, y al pensionista. Que obtiene un rendimiento económico, y acumula ahorro, con ciertas ventajas fiscales.
Y a la economía en general, y al mercado inmobiliario en particular; ya que esos fondos no obtienen rendimientos del aire, sino de la inversión.
¿Por qué tienen Vds. tanta aversión a que los particulares ahorren e inviertan?
Si un particular ahorra y pide una hipoteca para comprar un piso que alquilar, es un rentista sin escrúpulos. Si ahorra y lo mete en un fondo de inversión, financia a los buitres. Si ahorra y lo invierte en un fondo de pensiones, se están privatizando las pensiones. Si inicia un negocio, es un malvado empresario explotador...
¿Qué debe hacer la clase media que consigue unos ahorros a base de trabajar? ¿Gastarlos y vivir al día? ¿Limitarse a guardarlos hasta que se los coma la inflación?
Un debate serio admite, faltaría más, opiniones y propuestas diferentes; pero requiere tratar todos los pros y contras. No soltar el eslogan fácil.
El que busque una solución única, o una solución a corto plazo, se está autoengañando; y la frustración será peor. Y lo triste es que la política pretenda vendernos soluciones cortoplacistas, a sabiendas, sólo para obtener rédito político. Nada que pretenda durar se construye sin trabajo, esfuerzo y paciencia. Y los problemas complejos no tienen soluciones fáciles.
Construir es una parte imprescindible de la solución. Y el marco regulatorio debe cambiar de forma coordinada entre Estado, CCAA y Ayuntamientos; porque todos intervienen en puntos esenciales del proceso, y porque sólo una normativa con visos de durabilidad ofrecerá seguridad jurídica y estabilidad. Si en procesos de años, te cambian las normas cada cuatro días, la inversión huye. Y meter dinero público y privado es la base de cualquier plan viable.
En 25 años hemos crecido en 10 millones de habitantes, y el parque inmobiliario no lo ha hecho de forma proporcional, ni remotamente. Eso no es un fallo del mercado; es la causa esencial de por qué el mercado ha llegado a donde está de forma natural. Si en pleno siglo XXI aún tienen que explicarnos que si aumenta la demanda por encima de la oferta, los precios suben; y que si intentas toparlos artificialmente, generas fraude y mercado negro, es que hay que sumar economía básica e historia del siglo XX a los fracasos del sistema educativo.
Toda opinión y alternativa es respetable; y la sana crítica, enriquecedora. Pero, históricamente, las políticas de incentivos y bonificaciones siempre han funcionado mucho mejor, y generado mucha menos economía sumergida, que las de obligaciones y prohibiciones.
¿Cómo se soluciona la crisis de la vivienda? Las izquierdas proponen regular ante un fallo de mercado clamoroso, y las derechas plantean construir más. Regular no va a arreglarlo todo de un día para otro, pero construir lo suficiente para desatascar el problema es, simple y llanamente, imposible a corto plazo https://t.co/eGQACInypR