Cuando estés triste, recuerda que hay una diminuta proteína llamada kinesina esforzándose al máximo para mantenerte con vida.
Recorre el interior de tus células llevando de un lugar a otro los materiales que necesitan para seguir funcionando.
Mientras tú lees esto, millones de estas pequeñas proteínas trabajan sin descanso para que tu cuerpo siga funcionando. ❤️