¿Crees que puedes aparecer de la nada
y revolucionar mi vida sin más?
Pues sí.
Pero espero que comprendas dónde te has metido.
Yo ya no sé
si las cosas son verdad,
por tantas veces que a mí me han mentido.
Antes de llegar...
Ya me estaba preguntando dónde te habías ido.
Si no abro mi puerta a los demás, es por ahorrarles el feo de lo que hay detrás de ella.
Y si insisten en entrar,
tampoco pondré resistencia.
No tengo nada más
que huecos y sombras.
Y tu silueta podría rellenar los vacíos.
Y no tengo ni sombras,
si no tengo tu luz.