Lo que hubiese gozado Paul Desenne con el discurso de este señor. “Nos lanzaron por ese barranco votando por Chávez”. “País de chulos”. “A Maduro lo sacaron por las orejas. Los iraníes dijeron: de aquí nos sacan muertos”. “Y ya ves: así nos trata Trump”.
Hablo solo desde mi propio interés. Respetaré la posición de otros. Espero que respeten la mía
La migración masiva sin cumplir previamente los trámites regulares de venezolanos a EE.UU. afecta a quienes no lo hemos hecho
SIGUE
El 11 de septiembre de 2001 supimos que todos los valores provenientes de la cultura grecolatina y la herencia judeocristiana entraban en una guerra inesperada e incierta. La guerra sigue. Y Occidente la va perdiendo.
El problema con Ricardo Haussmann es que su olfato es selectivo: Cuando pagó los intereses de los bonos 2020, siendo "ministro" de Guaidó, no le olió nada mal.
Ese es el problema de los particularismos.
@ibermudez_@Caracascuentame Los venezolanos no queremos aprender a vivir mejor…es el colmo a mas de 100 años de historia petrolera que todavía estemos discutiendo estos temas. Muy triste.
Lo que sí vamos ganando es que el petróleo venezolano ya no se lo lleva gratis Rusia (Cuba) sino Estados Unidos pagando un precio. El detalle está en que ese precio sea el del mercado.
@FranciscoPoleoR Entré en AD en 1982 a los 14 años
Leí el libro en mi adolescencia
Compré mi primera Zeta en el primer semestre de 1979
Ese libro contiene la mayor cantidad de ideas dañinas sobre economia y petróleo de la historia de Venezuela
Rómulo siempre fue mi referencia
SIGUE
@ajcaleca Pérez Alfonzo creía que para 2026 Venezuela no tendría petróleo
Casi todos en Venezuela creían lo mismo
Hace varias décadas creían que el petróleo sería el pasado para 2020
Hoy vamos camino a mandar el coche eléctrico donde merece: al basurero
Mao llega al poder en 1949. Deng lanza las reformas en 1978
A la China comunista le tomó 29 años abandonar sus dogmas
Medina aprobó la Ley de Hidrocarburos en 1943
83 años despues los venezolanos no abandonamos nuestros absurdos dogmas petroleros
A estas alturas no sé si tiene sentido la televisión. Pero en el caso venezolano los canales de emisión libre tienen que hacer un severo discernimiento de la programación que ofrecen. Llena de censura y chabacanería. Algunos programas parecen pozos sépticos donde cualquier cosa y cualquiera dicen tener sentido.
Los espejos donde se refleja el país son siempre fallos, obtusos, opacos.
La verdadera "conversación para la cual no estan listos los venezolanos" es la del control de animales. La eliminación de animales callejeros, el control de especies invasivas (incluidas las guacamayas), y la prohibición de tráfico y adquisición de especies protegidas.
Señor Poleo, el problema es que todo su razonamiento parte de un paradigma según el cual los territorios americanos eran colonias. Eso se convirtió en un dogma historiográfico repetido durante dos siglos.
Usted mismo reconoce que quienes se rebelaron eran españoles americanos, y eso significa que eran miembros de una misma comunidad política, jurídica, religiosa y cultural, nacidos en distintos territorios de la Monarquía Hispánica.
Como las demás monarquías europeas del Antiguo Régimen, la española administraba sus territorios mediante una estructura centralizada. Lo hacía, además, a través de virreinatos, capitanías generales, audiencias y gobernaciones, regulando el comercio conforme a los principios mercantiles propios de la época. Ese sistema no convertía a los reinos de Indias en colonias, sino en provincias imperiales.
La provincia venezolana conoció uno de los períodos de mayor prosperidad de su historia precisamente en las décadas anteriores a la «independencia», algo difícilmente compatible con la imagen que usted evoca de una «explotación económica implacable». Humboldt dejó testimonios extraordinariamente elogiosos sobre la prosperidad y tranquilidad de la provincia.
Y cuando usted afirma que «el criollo debía entregar su producción al español para que éste la mercadeara», no está describiendo la complejidad del comercio hispánico; está citando la simplificación que le proporciona ese paradigma y su propaganda. La realidad fue mucho más rica. Habría que hablar de comerciantes peninsulares y americanos, compañías privilegiadas, reformas borbónicas, habilitación progresiva de puertos y una evolución constante del sistema comercial a lo largo del siglo XVIII.
Justamente durante los veintisiete años previos a la atroz revolución bolivariana —la original— la economía de la provincia de Venezuela se expandió de forma extraordinaria gracias a la liberalización del comercio decretada por Carlos III.
Nada de ello justificaba la retórica independentista. Lo que terminó imponiéndose fue la ambición política de un reducido sector mantuano que consiguió presentar sus intereses particulares como si fueran los de toda la sociedad.
Tampoco es válido el argumento de la discriminación política. Bolívar mismo ya había tenido once familiares en la administración de la Monarquía. Y así era en toda Hispanoamérica. El cabildo de Bogotá estuvo conformado al 100 % por criollos el mismo año de la Revolución francesa. Incluso la Monarquía llegó a tener un Regente (esto es, un Rey interino) nacido en Popayán.
Ningún imperio concebido únicamente para la explotación permite eso, ni reproduce durante tres siglos en sus territorios ultramarinos ciudades, cabildos, universidades, hospitales, audiencias, diócesis y un aparato institucional semejante al metropolitano.
Por eso su conclusión ya está contenida en el vocabulario que emplea: «colonizador», «colonias», «libertadores». Esas palabras no son el resultado de una demostración histórica; son simplemente un paradigma repetido irreflexivamente por los venezolanos durante dos siglos.