el trato de princesa no es sólo cuando él te compra regalos caros, es cuando nunca te deja ir a dormir triste o enojada, te escucha, es delicado contigo, te respeta y cambia sus acciones cuando sabe que algo te duele o te hace sentir mal.
Yo dejé de prometer “estar siempre” para alguien, ahora prometo estar hasta que el vínculo sea sano para mí porque no pienso volver a permitir que mi salud mental y mi estabilidad sea afectada por apoyar y acompañar a alguien que no me aporta nada o no es recíproco conmigo.