El diablo no pudo alcanzarme. Entonces me obligó a ver cómo todos me dicen que soy una mujer increíble con un corazón hermoso y aun así nunca nadie decide quedarse.
Entendí que, a veces, la vida, se trata de ir a esos lugares que duelen, expresarlo y no tener miedo al dolor; no tener miedo a aceptar que sufrimos y volverlo algo hermoso. Hay que hacer alquimia; eso es lo que hay que hacer en esta vida..