Aveces necesito que alguien venga me de una cachetada y me grite:
¡Tu puedes hacerlo!
¡Eres lo suficientemente capaz para pasar esto!
¡Así que deja de llorar, levántante y ve por ello!
Y dime cuál es el aprendizaje de todo esto. Yo había elejido irme lejos, pero tu me trajiste aquí, me atrapaste, me encerraste y me dejaste sin ninguna alternativa de poder huir. ¿Cuál es el verdadero punto de vivir todos los días encerrada escuchandote gritarme?
No te sientas culpable por abandonar a alguien y responsable de su sufrimiento. Tu le advertiste varias veces que te hacía daño. Y a eso él jamás lo tomo en cuenta.