Lo único que te queda de lo vivido son Procesos de Significación generados por ti. Sólo tú determinas lo que vives a cada instante. Edita tus pensamientos con la mayor sutileza y precisión, con la mayor bondad. Esa es tu más profunda y significativa realidad. Medito: me-edito.
Cerrar un ciclo en la vida es todo un arte: implica reflexionar serenamente poniendo la mirada en todo lo que te dio y, en consecuencia, experimentar agradecimiento, asimilarlo por completo incorporando sus enseñanzas y soltándolo con una sonrisa en los labios.
Tu paz no depende de nada ni de nadie más, salvo de tu propia percepción del mundo: cada quien vive internamente lo que percibe en concordancia con los juicios que emite. No juzgues: contempla.
Dondequiera que estés en este momento, Autoobsérvate, vuelve al centro de tu Ser, habita el presente, vuélvete presencia lúcida: rescata el asombro de la existencia aquí y ahora.
La Sincrorrealización es perfecta. Las cosas suceden en la forma en la que tienen que suceder para esclarecer nuestra conciencia y trascender cualquier apego. Todo -si estamos alerta- nos permite comprender algo que nos depura y nos conduce a una plenitud creciente.
Uno de los procesos más trascendentes de la empatía, radica en comprender que toda persona tiene las más profundas razones para ser como es y para hacer lo que hace.
La emisión de juicios proviene del Imaginario y constituye una proyección de tu Huella de Abandono: un conflicto tú contigo: un espejo. Cuando juzgues a otro, contémplate en él.
Si una persona agrede, está herida y ofuscada, no la juzgues, no es mala, está sufriendo, requiere empatía, paciencia y amor, pero no sabe cómo lograrlo: prodígaselo.
Aquieta tu respiración. Arrópate en tu propio silencio, repliégate dentro de ti, permanece inmóvil. No atiendas tus sentidos. Piensa: no quiero nada, no hago nada, suelto todo y a todos, simplemente soy: expándete. Disfruta la sola presencia.
La vida solo es rica de una sola y exultante manera que nunca falla, nos rebasa, nos abruma, nos abraza con su infinita diversidad: la vida solo es rica en experiencias.
Cada pensamiento que formulo es una abstracción pero no existe en abstracto: existe en mí. Genera reacciones bioquímicas y electromagnéticas en mi cuerpo. Es algo que yo experimento a cada instante y va pautando la calidad de mi vida. ¡Piénsalo!
La incapacidad de aceptación del Principio de Realidad nos conduce a la negación, una defensa ilusoria del imaginario que posterga y complica nuestro proceso evolutivo. Acepta y acéptate: crece.
Recuerda que la Huella de Abandono incide en la totalidad de tu Proyecto de Vida. Trascenderla implica un reajuste biográfico luminoso. Una expansión de tu Confianza Ontológica: un pleno renacimiento interno.
Que no te devore el Torbellino de la Vida en su tumultuaria mecanicidad, permanece alerta y no te enganches con ningún Punto de Fricción. Solo observa, descubre, describe y actúa en plena consciencia. Trasciende tus emociones negativas.
Así como percibes al otro, con odio, envidia o resentimiento, así te sientes tú en ti. Cuando odias al otro, eres tú quien experimenta el odio en ese momento. Percibe a todos desde la compasión, la empatía o la bondad; y experiméntalas. Concédete tú a ti ese presente.
El miedo patológico al futuro es una ilusión que se proyecta desde un presente irreal cuyo origen está en el pasado. No juzgues tu presente: asúmelo. Vuélvete presencia. Contempla. Habita en paz.