La educación no se transforma únicamente al cambiar un programa o una administración. Se transforma cuando las políticas logran articular diagnóstico, implementación y permanencia en el tiempo. Tal vez ese sea el mayor desafío que México sigue enfrentando.
¿Realmente cambió el modelo educativo cada vez que cambió el gobierno? Después de leer a Armando Alcántara, terminé pensando que la pregunta quizá no sea esa. Más bien: ¿qué problemas han permanecido, pese a las distintas reformas educativas?
Quizá la aportación más importante no sea comparar gobiernos, sino evidenciar que los problemas educativos son estructurales.
Pensar la educación únicamente desde un sexenio resulta insuficiente; muchas transformaciones requieren continuidad, acuerdos y políticas de Estado.