A veces me entrego, desde el silencio, al ruido… y a veces camino para tropezarme: “Tengo enredadas en las manos todas las vidas a las que aún no puedo dejar atrás. Digo que mañana, y espero que alguien me las arranque, que sería mucho más fácil que soltarlas”.
Quizás sea una conexión directa con mi corazón que hace que haya una explosión hacia dentro. El amor, eso explota, quiere abarcarlo todo pero no encuentra la forma.