Nicolás Maduro es un dictador responsable de violaciones a los derechos humanos, represión, presos políticos y de una crisis que expulsó a millones de venezolanos. Dicho eso, festejar una intervención de Estados Unidos y creer que son libertadores es MUY PELIGROSO, porque si normalizamos este tipo de ataques abrimos la puerta a que mañana cualquier país sea intervenido bajo el pretexto de “ayuda”, cuando en realidad pesan intereses económicos, estratégicos y de control de recursos. Las dictaduras se condenan, el imperialismo también
Que Milei celebre la captura de Maduro es grave no por simpatía o antipatía ideológica, sino por el precedente que legitima. Si un Estado puede capturar al jefe de otro Estado por fuera de cualquier marco legal, entonces el orden internacional deja de existir. No hay “buenos” secuestros y “malos” secuestros, hay ruptura de reglas. Y cuando se rompen, las pagan siempre los países más débiles.