Director: John Ford. Escritor: Faulkner. Estilo: Steve McQueen. Clase: Cary Grant. Cantautor: Dylan. Puro: Cohiba. Momento: el gol de la 9°. Película:Casablanca
Queridos niños, recordad que cuando elegís la opción más favorable (conjunta/separada) del IRPF o incluís las cuotas al sindicato o aprovecháis las subvenciones de vuestra CCAA, estáis haciendo lo mismo que Amancio Ortega: eludir impuestos
Antes de proponer soluciones mágicas e instantáneas para el problema de la vivienda, habría que ser capaces de responder una pregunta fundamental:
¿Por qué se está construyendo tan poco si los precios no paran de subir?
https://t.co/VPL2LZ2WvW
@GLlamazares No. Si es muy fácil: lo que molesta de Garzón es que se cargara el derecho de defensa, una de las bases de la democracia. Y si te consideras demócrata deberíass condenarlo. Que haya hecho otras cosas bien no disculpa esto
Información de servicio público:
- El derecho a la propiedad privada está sujeto a límites
- Pero las restricciones de este derecho también están sujetas a límites constitucionales: legalidad, idoneidad, necesidad, proporcionalidad, competencia, procedimiento debido, etc.
Cuando hablo del serio deterioro cognitivo que está generando la IA por abusar de su uso en tareas de bajo nivel de esfuerzo mental (AKA vagancia), me acusan de decir obviedades o de ser un asustaviejas.
La obviedad:
Perdón por mi opinión de extrema derecha, pero a mí las personas que incumplen los contratos porque les sale de las narices me parecen mala gente. Y, por cierto, los países donde esa mala gente por norma se sale con la suya más temprano que tarde acaban mal. Y esto no es opinión
@SHoNWeiN Difícil no es
Que sea un desastre para el mercado de vivienda, tampoco.
Estamos un un agujero en la vivienda. Pues hay muchos que, como solución, proponen seguir cavando. 🤦
Como sigan los oompa loompas con tres seguidores por cabeza de Elcantautorquenodebesernombradoporquellora con el cuento de que le han hecho pupita en el corazón, olvidando que es un personaje público, se va a acabar de dar la vuelta la historia y la acosada voy a ser yo.
Sobre el RD-Ley Maricarmen, que ya dice el gobierno que saldrá el martes con medidas anti-desahucio (de los vulnerables)...
Vuelvo a recordar una ley económica básica:
Cualquier barrera de salida en un mercado acaba convirtiéndose en una barrera de entrada. Si no se puede desahuciar a un inquilino vulnerable, ningún casero alquilará a alguien que pueda llegar a ser vulnerable, por ejemplo, a familias con hijos menores. Esto expulsa del mercado precisamente a quienes más necesitan una vivienda.
Y parece que esta vez saldrá adelante gracias al voto a favor de Junts.
¿Por qué ha cambiado la postura de Junts?
-¿Por el caso Maricarmen y su impacto mediático?
- O ¿Porque el 7 de octubre el TC resuelve los recursos de amparo de la amnistía y, previsiblemente, Puigdemont podrá volver a Cataluña?
¿Ustedes qué creen?
@iguardans Fue condenado a 11 de inhabilitación por cargarse el derecho de defensa. En una democracia es no es, ni de lejos, desproporcionado. Que otros jueces lo hayan hecho mal, o no, y sean condenados, o no, no cambia la gravedad de lo hecho por Garzón
@GLlamazares Fue condenado por cargarse el derecho de defensa. Un demócrata de verdad estaría horrorizado por lo que hizo Garzón. Pero para eso hay que anteponer la democracia al "es que es de los míos "
1/10 El “affaire Maricarmen” no es un caso aislado ni un mero drama televisivo. Es el reflejo perfecto de cómo el populismo regulatorio en España está destruyendo el mercado de la vivienda a costa de la propiedad privada.
para liberar Internet, @LaLigaCorp, @LaLiga y cómplices, deben reformarse.
Los derechos fundamentales de todos los usuarios de Internet reclaman una reforma profunda de su gobernanza, separación entre sus funciones regulatorias y comerciales y que nos dejen en paz, en general.
Hablemos de los fondos "buitre". Si uno busca en Idealista en ciudades como Madrid o Barcelona, encuentra gangas a un 40-60% de su valor real que nadie quiere. Espera, espera. ¿Gangas-que-nadie-quiere? Sí. Nadie quiere esas gangas porque son pisos ocupados o de renta antigua. 1/7
Hoy han desahuciado a Maricarmen.
Tiene 87 años y llevaba 70 en el mismo piso de Retiro. Era el cuarto intento, y anoche acamparon cientos de personas en su puerta para impedirlo.
Es un drama, creo que todos estaremos de acuerdo. Porque Maricarmen es una persona muy mayor. Pero que sea un drama no significa que no sea lo justo.
Durante meses hemos oído la matraca de que la culpa es de Franco y del machismo de la época. Pero con saber un poco del tema o interesarte sin sectarismos, sabrás que la ley que la ha sacado de su casa es de 1994, y la hizo el Gobierno de Felipe González.
Sí, una ley del PSOE. Lo que sí venía del franquismo era la ley de la renta antigua.
Su padre firmó el contrato en 1956 con la ley de entonces, que contenía la prórroga forzosa: aunque el contrato venciera, el casero no podía echarte, y te quedabas mientras quisieras salvo en casos muy concretos.
Cuando el inquilino moría, el contrato podía pasar a su familia mediante subrogación.
Y eso fue lo que ocurrió con su casa. En 1961 murió el padre y el contrato pasó a la madre. Con aquella ley, cuando muriera la madre, Maricarmen se habría quedado el contrato y podría haber seguido de inquilina toda la vida.
En 1985, el decreto Boyer, del primer Gobierno de Felipe González, acabó con la prórroga forzosa, pero solo en los contratos nuevos. Los antiguos siguieron igual.
El cambio que afecta a Maricarmen llega en 1994, con la Ley de Arrendamientos Urbanos.
La sacaron adelante el propio Felipe González y Borrell, que era ministro de Obras Públicas, con la idea de ir cerrando poco a poco los contratos de renta antigua.
Quien ya vivía en el piso podía seguir hasta el fallecimiento, y si el contrato pasaba a su viudo o su viuda, también. Pero si pasaba a un hijo, solo le quedaban dos años.
La ley amparaba dos excepciones. Una, tener una discapacidad del 65% o más. Otra, que el hijo fuera mayor de 65 o estuviera jubilado y se quedara el contrato en los diez primeros años de la ley, o sea, antes de que acabara 2004.
En esos dos casos, el hijo seguía de por vida.
La madre de Maricarmen murió en 2005, cuando ella ya pasaba de los 65, pero ese plazo se había cerrado al acabar 2004. Además, su discapacidad reconocida es del 50%, y no llega al 65% que pide la ley.
Por lo tanto, no entraba en ninguna de las dos excepciones, y su subrogación era de dos años: el contrato se extinguió en 2007.
El argumento del machismo tampoco se sostiene como tal, más allá de que todos estemos de acuerdo en que era indignante que las mujeres no tuvieran los mismos derechos que los hombres.
Es cierto que en 1956 una mujer casada no podía firmar un contrato sin permiso del marido, y el contrato estaba a nombre del padre. El Sindicato de Inquilinas dice que, si hubiera estado a nombre de los dos, lo de Maricarmen contaría como primera subrogación y el contrato seguiría vivo.
Pero con la ley de 1994 eso da igual: al hijo que se queda un contrato antiguo le tocan dos años, sea la primera vez que el contrato cambia de manos o la segunda.
Durante 15 años nadie le dijo nada. Los dueños le siguieron cobrando el alquiler como si el contrato siguiera en vigor. En 2018 se vendió el edificio, y los nuevos dueños le ofrecieron dos salidas: comprar el piso por unos 250.000 euros o quedarse pagando 1.650 al mes. Ella cobra 1.450 de pensión.
Dijo que no, y la empresa la demandó.
Maricarmen ganó en primera instancia, porque el juez entendió que los dueños habían aceptado el contrato durante años. Pero la Audiencia de Madrid no lo vio así en el recurso, y el Supremo tampoco.
Es importante decir que esa regla de los dos años lleva más de 30 años sin tocarse. En ese tiempo han gobernado el PP y el PSOE (en solitario y en coalición) y ninguno la ha cambiado.
Pero ahora el PSOE y toda la izquierda hablan mucho de Maricarmen.
Esta semana su Gobierno pedía a Almeida y a Ayuso que frenaran el desahucio, y la ministra de Vivienda se ha preguntado cuántas Maricármenes se habrían salvado con lo que costó el ático de Ayuso. Tócate las narices con la demagogia.
Pero a Maricarmen la echa una ley del PSOE, y el PSOE no ha cambiado la ley en todos sus años de gobierno. Son unos hipócritas sin fronteras.
Y luego está el Sindicato, que culpa al franquismo y pide ahora contratos de alquiler indefinidos justo como los que había con Franco. Contratos que el dueño no podía terminar y que, por lo tanto, le dejaban en completa indefensión.
Si eso ocurriera, no se pondría ni una sola vivienda en alquiler más. Pero bueno, ya sabéis que los extremos siempre se tocan.
Dicho esto, lo de Maricarmen es un drama evidente, humano y filosófico.
Una mujer de 87 años, que ya necesita silla de ruedas para moverse, sale de la casa en la que ha vivido desde los 17. ¿Estamos abandonando a una persona mayor desvalida?
Maricarmen es adulta. Su familia lleva 70 años disfrutando de una renta antigua que hoy ronda los 500 euros en pleno Retiro, cuando los pisos de su edificio se alquilan por unos 2.650, según el propio Sindicato. Y el Ayuntamiento dice que le ofreció alojamiento y que ella lo rechazó.
La propiedad privada es sagrada y así hay que defenderla, también cuando el caso es duro. Y el cariño que le tengas a tu vivienda no te hace su propietario, por mucho que quieras.
La salida para alguien como Maricarmen puede venir del Estado o de la solidaridad de la gente. Pero si rechaza la alternativa que le ofrecen, ¿qué solución hay?
Lo que no puede ser nunca es que el dueño de algo no pueda hacer lo que quiera con lo que es suyo.
Y aquí hay que decir que se intentaron las dos cosas. El Ministerio intentó comprar el piso y una escritora se ofreció a pagarle 2.150 euros al mes para el resto de su vida.
La empresa no aceptó ninguna. Estaba en su derecho: el piso es suyo.
Una puntualización. La empresa que la ha demandado no es un fondo buitre, como están diciendo, sino una sociedad limitada madrileña fundada en 2005. Se dedica a invertir y asesorar en edificios alquilados y a la compraventa de farmacias. Le compró el piso a Renta Corporación, una inmobiliaria cotizada que había adquirido el edificio en 2018.
Y en realidad da igual que sea Blackstone, Urbagesa o mi primo Paco: es el dueño legítimo de una propiedad.
Lo que está claro es que Maricarmen ha tenido a lo largo de su vida la posibilidad de tomar decisiones alternativas que no hubieran llevado a esta situación y que prefirió no hacerlo. Desde 1994 era ley que esto podía pasar. Tenía 56 años.
Y una cosa es evidente: muchas empresas y familias han estado en la misma situación que Maricarmen y han tenido que cerrar sus negocios, trasladarlos o mudarse a otra vivienda.
No se puede tener una ley a medida de cada situación personal: eso sí que es injusto.
Si Maricarmen no ha tomado decisiones necesarias a lo largo de su vida, la culpa es enteramente de Maricarmen.
Dejemos de infantilizarlo todo. Por mucha pena que nos dé.
Es completamente imposible explicarle a esta gente la noción de escasez, coste de oportunidad... Tienen un coeficiente intelectual muy bajo y una capacidad de abstracción inexistente.
Tuit serio.
Se que me leen 4 gatos pero hay que intentarlo.
Algunos recordaréis los incendios de la sierra oeste de este verano. Uno de los pueblos más afectados ha sido Casavieja y como las ayudas no llegan (oh, sorpresa) la gente del pueblo está haciendo cosas. (Sigue)
Lo que algunos dicen de que si a la madre de Maricarmen le hubiesen dejado firmar el contrato (no pudo por las leyes franquistas), ella estaría en la primera subrogación, no la segunda, y podría haber seguido usando la vivienda es comprensible como reproche histórico, pero no vale como argumento jurídico.
Aunque la madre hubiera sido cotitular originaria del contrato y la de Maricarmen hubiera contado como “primera” subrogación, ella seguiría siendo HIJA y la DT 2.ª de la LAU 1994 estableció que al HIJO que se subroga en un contrato anterior a 1985 le quedan, por regla general, dos años, salvo discapacidad igual o mayor de 65% (ella tiene 50%) o edad mayor de 65 si la subrogación se produce en los diez primeros años de vigencia de la ley (hasta finales de 2004, la madre murió en 2005, por lo que tampoco cumple).
Así que, aunque el origen del contrato fuera discriminatorio, aunque dijésemos que por eso en verdad ella estaba en la primera prórroga, da igual, esta regla aplicable a HIJOS impide que Maricarmen mantuviese el alquiler vitalicio.
Regla que lleva más de treinta años y que han mantenido gobiernos de distinto signo. Desde entonces se ha aplicado sin parar: decenas de miles de personas a lo largo de tres décadas han sido afectadas por esta regulación, en situaciones menos, iguales o más dramáticas que las de Maricarmen.
En definitiva, más allá de nostalgias de dictaduras, Maricarmen, como a tantos otros, la echa una sentencia que aplica una ley de 1994 que se aprobó en democracia y que nadie ha cambiado.
Lo que me parece extraordinario no es que se aplique una ley tan antigua, sino que esto sea noticia ahora.
Espero y deseo que la Administración competente pueda dar a Maricarmen una solución habitacional digna, si ella no tiene cómo. Igual que lo deseo para todos los que estén en parecidas situaciones.
Y también deseo que en este caso, como en otros, no se legisle en caliente con base en un titular mediático, sino de forma sosegada, equilibrando todos los intereses, con humanidad, encaje constitucional y vocación de permanencia.