Alejandra Pizarnik:
«Leer, leer, no por amor a la literatura, sino para meterme dentro del libro y no sentir mi sucio pellejo, mi yo aburridísimo, mi memoria congelada, mi espíritu muerto.»
Lloré sola, dormí sola, me desahogué sola, me calmé los ataques de ansiedad sola, me sentí sola, me aconsejé sola, comí sola, paso tiempo sola. Nadie vivió mi vida, ni lloró mis lágrimas, entonces nadie tiene derecho a juzgar mi forma de ser.
Nunca juzgaré a una persona que se rompe y comienza a llorar por algo pequeño, porque sé muy bien que no está llorando solo por eso, sino por todo lo que ha estado aguantando hasta ese momento.
Un proverbio árabe dice: «Mantén tu casa limpia como si esperaras visitas. Mantén tu corazón limpio como si esperaras la muerte». Esto nos llega al alma, es un recordatorio que a menudo olvidamos.