The racist, dehumanising remarks against @KMbappe by Paraguayan Sen. Celeste Amarilla are despicable, regrettably not isolated.
States & sports organisations must prevent acts of racism & discrimination, and ensure independent and effective accountability. Social media must also prevent and address racial discrimination on their platforms.
https://t.co/TVawwmw3Qo
Cuando una senadora paraguaya 🇵🇾 @CelesteSenadora insulta a @KMbappe y un comunicador argentino 🇦🇷 @edufeiok dedica su tiempo a insultar a México 🇲🇽 queda claro que el problema no es el fútbol ni la política: es la pobreza del debate público. Mientras el mundo compite por tecnología, educación e innovación, en partes de América Latina todavía hay quienes creen que el insulto es un argumento. Ese sí es nuestro verdadero retraso.
Lo vomitivo no es que alguien piense como la IGNORANTE senadora Celeste Amarilla.
Lo vomitivo es que alguien que piensa así, tenga la responsabilidad de legislar.
Cuando un servidor público sustituye los argumentos por insultos racistas, deja de representar la grandeza de su país y empieza a exhibir la miseria de sus propios prejuicios.
El racismo no es una postura política... ¡Es el fracaso más profundo de la condición humana!
@KMbappe@PresidenciaPy@CelesteSenadora
@Javier_Alarcon_ No sabemos cual hubiera sido el resultado final, pero lo que sí sabemos es que el equipo se descompuso cuando salieron Mora y Quiñones.
A ver si #Televisa#Univision empresas 100% Mexicanas, le van a seguir dando de tragar a Alejandra Jaramillo, después de las burlas que ha hecho hacia el país 🤣🤣🇲🇽🇲🇽
Y ya saben qué hacer reportar sus cuentas.
@Univision@nmasunivision@Televisa@eazcarraga
En México hay gente que no puede sacar su dinero del banco. No porque no sea suya. No porque haya orden judicial. Sino porque sus dedos, sencillamente, ya no marcan. La condición física que borra las huellas por vejez, por diabetes, por lupus, por tantos años de teclado o de tintes, acaba de convertirse, sin que nadie lo discutiera en serio, en una causa silenciosa de exclusión jurídica.
Cuando una señora de 85 años no puede disponer de sus ahorros porque el sensor no reconoce su huella digital, no estamos ante una molestia de ventanilla: estamos ante una interdicción de hecho, sin juez, sin curador, sin debido proceso. La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, la @SCJN, y la Convención Interamericana sobre Personas Mayores lo dicen sin rodeos: negar un ajuste razonable es, en sí mismo, un acto de discriminación. El banco que improvisa criterios de sucursal en sucursal, o que “presta” la huella del ejecutivo para entrar a la app del cliente, no está ayudando: está suplantando una voluntad que la ley protege.
Y encima viene la CURP biométrica. Una reforma que presume universalidad mientras deja fuera, de tajo, a quienes nacieron sin crestas o las perdieron con los años. Ese es el examen pendiente que tarde o temprano llegará a la Suprema Corte: si un Estado puede exigir como llave única de la identidad algo que una parte de su población, por razones ajenas a su voluntad, no puede entregar. Mientras tanto, los afectados siguen ahí, cargando tres identificaciones, rogando que el cajero sea comprensivo, viendo cómo su propio cuerpo, envejecido, enfermo o trabajado, se vuelve el obstáculo que el derecho tenía la obligación de remover.
@ElFinanciero_Mx Cuanto escándalo por esta babosada. Y nadie dijo nada cuando AMLO decidió ir a pedorrear la cama de Benito Juárez y colgar su calzones en los patios de Palacio Nacional, otro de los edificios emblemáticos de nuestra historia.