No hay nostalgia, sólo buena escritura. Sam Raimi exploró temas profundos que conectaron con el público. Tom Holland jamás tendrá un digno desarrollo porque tiene pésimos guionistas. Se necesita más que acción para empatizar con él. Algo que el Spider-Man de Tobey aún ofrece.
La filosofía de no hablar de cuerpos ajenos ya está llegando al nivel donde una cantante puede estar muriéndose de anorexia frente a los ojos del mundo y la gente no va a querer hablar de ello