Si sos un trabajador que gana $35.000 por mes, que se rompe el lomo 8 horas por día de lunes a sábado, que paga la luz, el agua, el alquiler y cada impuesto que le ponen arriba de la mesa, sabés perfectamente lo que cuesta llegar a fin de mes.
Sabes lo que es caminar para encontrar el arroz, los fideos o la carne unos pesos más baratos.
Sabes lo que es olvidarte de las vacaciones durante años.
Sabes lo que es mirar de lejos cosas tan simples como salir a comer afuera porque para vos no son costumbres, son lujos.
Mientras tanto, existe otro país.
El de los empleados públicos privilegiados y, por encima de todos, el de los políticos, la verdadera élite financiada por los contribuyentes.
Para ellos muchas de las cosas que vos consideras imposibles son normales. Muy normales.
Y todo sale de algún lado.
Sale de tu esfuerzo.
De tus impuestos.
De tus aportes.
De tus madrugones.
De tus horas de trabajo.
De tu honestidad.
Porque si vos dejaras de pagar impuestos, te caen con multas, recargos, intimaciones y ejecuciones.
El Estado no tiene piedad contigo.
Te controla, te fiscaliza, te exige y te castiga.
Pero cuando los que están arriba incumplen, cuando los poderosos hacen lo que critican, cuando quienes deberían dar el ejemplo no cumplen las mismas reglas que le exigen al resto, aparecen las excusas, las justificaciones y los defensores de siempre.
La doble moral es obscena: para el ciudadano común, todo el peso de la ley; para la casta política, comprensión, silencio y beneficios.
Lo más indignante es que muchos de esos privilegiados llegaron ahí gracias al voto de la gente que hoy se sacrifica para mantenerlos.
En Uruguay parece que hay dos categorías de ciudadanos: los que pagan y los que viven de los que pagan.
Los que son controlados y los que controlan.
Los que deben cumplir siempre y los que encuentran una excusa cuando les toca cumplir a ellos.
Y mientras el trabajador sigue contando monedas para intentar llegar a fin de mes, la élite sigue dando lecciones de moral desde un pedestal construido con el esfuerzo ajeno.
Haciendo todo lo contrario a lo que te exigen y controlan a diario.
El artículo está bien y las opiniones de Gil Iribarne son respetables, pero el periodista y docente Joaquín Silva (@joacosilva23) plantea mal dos asuntos: (a) lo importante del nuevo traspié de Orsi no es que debiera el impuesto de primaria, sino que haya hecho modificaciones no declaradas a su casa al mismo tiempo que conminaba y multaba a otros vecinos del Departamento que administraba por los mismos hechos y (b) tampoco es cierto que las deudas de la casa de La Paloma de Lacalle-Ponce de León fuera un caso similar, dado que ni la casa ni las deudas eran del ex presidente. Son dos errores importantes que apuntan a disminuir la responsabilidad del presidente Orsi en este nuevo episodio.
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ASSE DESHACE
Hoy participamos de la Comisión de Salud Pública en donde fue recibido el Dr. Jorge Curbelo, ex Director del Hemocentro.
Dio respuesta a cada una de las acusaciones de las que ha sido objeto (presupuesto, publicidad, contrataciones, Hemobus, banco de leche, relación con el personal).
Los legisladores del Frente Amplio que -cuando concurrió el Directorio de ASSE- habían cuestionado duramente la gestión del Hemocentro, hoy no emitieron opinión.
Es insólito que a 2 meses de haberse iniciado la investigación administrativa, Curbelo no haya sido ni citado y ni informado que su gestión está siendo investigada.
Parece mentira que esta comparecencia en la Cámara de Representantes sea la única oportunidad que ha tenido el ex Director de defenderse.
Lo más triste es que el Hemocentro hoy tiene menos donantes de sangre, el Hemobus sale mucho menos a la calle, hay menos estudiantes que aprenden la importancia de la donación y la Unidad Móvil de Aféresis(UMA) está guardada desde hace 2 meses en un garaje con un equipamiento que costó 100.000 dólares adquirirlo.
Cabe recordar el esfuerzo que toda la sociedad de Maldonado hizo para que se comprara el Hemobus, la UMA y se construyera el banco de leche.
Según lo que informó hoy Curbelo, hacía 17 años que -gracias al Hemocentro- el Hospital de Maldonado no tenía que comprar inmunoglobulina. Esto hoy cambió y hoy se llevan gastados 611.000 pesos por este concepto.
El Frente Amplio también te mintió cuando te dijo que lo que funcionaba bien no se tocaba.
@gordasodera93@TelenocheUy Antes de gritar, fijate si el control de precios funcionó en favor de los más pobres alguna vez en algún lugar.
Se generan precios más caros al principio y después desabastecimiento.
▪️No paga Primaria como Arim
▪️No tiene regularizada su casa como Cairo y Andrade
▪️No paga las multas como Mujica
▪️Se queda con los premios de la Rifas
Presidente de la República Oriental de Sinaloa