"Satanás contemplando el Paraíso", un grabado realizado por el artista francés Gustave Doré en 1866. Fue creado para ilustrar el Libro IV de la monumental obra poética El paraíso perdido (Paradise Lost) de John Milton.
La imagen muestra a Satanás posado pensativo en la cima de un escarpado acantilado boscoso, dirigiendo su mirada hacia el vasto e idílico Jardín del Edén. Aunque originalmente los grabados de Doré se publicaron en blanco y negro, la versión que compartes ha sido coloreada digitalmente de forma posterior para resaltar el dramatismo del cielo y la vegetación.
El grabado capta con precisión el momento en que el protagonista trágico de la obra llega a las fronteras del Edén tras su largo y tortuoso viaje a través del Caos. En el poema lírico de John Milton, las líneas que inspiran esta composición describen cómo Satanás se detiene en la cima de un monte escarpado para contemplar, por primera vez, la belleza inmaculada del Paraíso terrenal. Este reencuentro con la luz y la perfección divina provoca en él una profunda crisis existencial. La majestuosidad del paisaje no le ofrece consuelo, sino que aviva su tormento interno y los celos hacia la nueva creación de Dios, recordándole de forma dolorosa la gloria celestial que él mismo perdió tras su rebelión y posterior caída a los abismos.
Desde una perspectiva formal y técnica, la obra es un testimonio del virtuosismo de Gustave Doré como ilustrador y del dominio absoluto de sus grabadores asociados en el taller de Louis-Paul-Amédée Pisan. Aunque comúnmente se les llama grabados, se realizaban mediante la técnica de la xilografía a contrafibra, utilizando bloques de madera de boj muy dura que permitían trazar líneas extremadamente finas y densas. Doré aprovechaba esta minuciosidad para construir un fuerte contraste dramático entre el cielo radiante y la densa penumbra del acantilado.
La silueta del ángel caído, pequeña en comparación con la inmensidad de la naturaleza, refuerza la escala sublime del escenario y proyecta una atmósfera de soledad y melancolía puramente romántica. La coloración posterior acentúa la dualidad de la escena, separando los tonos sombríos del abismo donde se encuentra la figura de los destellos celestiales que iluminan las nubes y el jardín al fondo.
El dilema de matar al bebé Hitler:
Imagina que viajas al pasado y ves a un niño de 4 años ahogándose en un río en Alemania. Un sacerdote (Johann Kuehberger, en un episodio histórico real de 1894) está a punto de salvarlo. Tú sabes que ese niño es Adolf Hitler y que, si vive, será responsable de las atrocidades del Holocausto (unos 11 millones de muertes). ¿Lo salvas o lo dejas morir?
Este estudio introduce un nuevo paradigma experimental llamado el dilema de matar al bebé Hitler para investigar cómo la distancia causal-temporal influye en las decisiones morales. Es decir, cómo cambia nuestro juicio cuando la consecuencia grave de una acción (o inacción) está más lejos en el tiempo y en la cadena causal que la une al resultado.
Lo innovador es que los investigadores varían quién es el niño:
-El propio Hitler (48 años antes del Holocausto).
-El padre de Hitler (101 años antes).
-El abuelo de Hitler (131 años antes).
Es decir, mantienen constante el acto inmediato (salvar o no a un niño que se ahoga) y solo cambian la distancia temporal y causal respecto a las consecuencias futuras.
Los resultados fueron:
En general, la mayoría salvó al niño (73,2 % deontológicos vs. 26,8 % utilitaristas).
A mayor distancia, más gente elegía salvar al niño:
-Condición Hitler (48 años): ≈ 38 % utilitaristas (dejarlo morir).
-Condición padre (101 años): ≈ 21 % utilitaristas.
-Condición abuelo (131 años): ≈ 21 % utilitaristas.
La asociación fue estadísticamente significativa: a más distancia, menos probabilidad de elegir la opción utilitarista, incluso controlando por tendencias utilitaristas personales y variables sociodemográficas.
En resumen, el estudio muestra de forma clara que la estructura temporal y causal de un dilema moral influye de manera sistemática en si priorizamos principios deontológicos o cálculos de consecuencias, y también ofrece una herramienta nueva para investigar esa dimensión a menudo descuidada en la psicología moral.
En mi opinión los efectos restitutorios de la suspensión en el amparo, solo deben de ser económicos para garantizar la subsistencia del trabajador.
Reinstalar al trabajador implicaría dejar sin materia el juicio de amparo, además, si pierde, lo tendrían que despedir nuevamente.
Abro hilo con extractos de la Sentencia que Absolvió a Mario Ferreiro, declarando la Certeza Negativa, respecto de los hechos por los que Acusó el Ministerio Publico.
No emitiré juicio de valor alguno, me limitaré a trascribir parte de la Sentencia Absolutoria.