Lo que los extranjeros no entienden es que no odiamos a España por haber sido nuestros colonizadores.
Los odiamos porque de todos los colonizadores nos tocó el más boludo.
El último partido de Messi en un Mundial será una final del mundo contra un adolescente que bañó en una palangana hace 18 años. Te tenés que reír fuertísimo del destino.