Con todo el respeto que me merece, señor presidente Abelardo de la Espriella: ¿está usted bien?
En varias apariciones lo hemos visto errático, divagando y con movimientos inusuales de mandíbula. No me corresponde diagnosticarlo, pero sí expresar una preocupación legítima.
Yo fui adicto al alcohol y sé que es posible salir adelante. Si está atravesando alguna dificultad, busque ayuda profesional.
Millones de colombianos estaríamos dispuestos a apoyarlo.
Tener una adicción no es pecado. Pedir ayuda no es debilidad. Reconocer un problema es profundamente humano.
¿Teníamos un Presidente que citaba con propiedad a Negri, Habermas, Marx, Huntington, Derrida, Georgescu, Keynes, Piketty, Rousseau y Sócrates y lo cambiaron por esto?
Nos merecemos el infierno.
Es una vergüenza lo que hace el abogado de la mafia Abelardo de la Espriella con sus contradictores, con aquellos que se atreven a criticar su cantinflesco actuar. Utiliza a sus lavaperros bodegueros para que ataquen y silencien. Si esto lo hacen con personas que tienen gran reconocimiento como Jaime Bayly, imaginen lo que pasará con aquellos que no tienen voz; de seguro, en estos cuatro años muchos terminarán asesinados, tirados en algún basurero o enterrados en alguna fosa común. A Colombia, sin duda, la gobierna una mafia.
Les ruego a los 400.000 que votaron en blanco (porque había que “castigar a Petro” o porque “Abelardo y Cepeda eran igual de malos”) que miren esta foto y se pregunten, con la mano en el corazón, si no sienten al menos un poco de vergüenza.
Porque esta pesadilla también es consecuencia de esa decisión de ustedes.
Nos entregaron a una secta oscurantista y retrógrada que amenaza los derechos de las mujeres, de las minorías y de todos aquellos que pensamos distinto. Una secta que, a punta de jerga religiosa y evangelio, pretende arrastrarnos por las mechas varias décadas hacia atrás y que ya anuncia su intención de destruir instituciones como la JEP.
No se equivoquen: no estamos hablando simplemente de un cambio de gobierno. Estamos hablando de derechos conquistados durante décadas, de libertades, de instituciones y de un país que no podemos permitir que sea demolido en nombre de Dios, la moral o cualquier cruzada política.
Con este señor, si lo dejamos, podemos perder en pocos años mucho del camino que nos costó décadas recorrer.
Y pueden todos los votoblanquistas bloquearme, como ya lo hizo Cecilia López, a quien siempre admiré y respeté. No hay lío.
Pero bloquearme no hará desaparecer lo que está pasando. Ni hará menos grave la responsabilidad que tenemos todos frente a esta debacle llamada Patria Milagro.
El milagro será sobrevivir.
@lucaspom@DanielRMed Bl Blas bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla.
⚠️ De “vulnerable” a “no pobre” en 24 horas. 📲 Usuarios publicaron capturas del RUI, sistema que reemplaza al Sisbén, en las que De la Espriella aparecía como “población vulnerable”. 🕙 Horas después, el sistema mostró otro resultado: “no pobre, no vulnerable”. ¿Qué pasó? 🧵
Jaime Bayly reveló que Abelardo les ordenó a su vocera Carolina Gómez y a los bodegueros Vincent Ramos y Oswaldo Ortiz atacarlo a través de granjas digitales.
🔸"Estos tres pícaros, estos tres trepadores se han apandillado contra mí".
Dice @CathyJuvinao en @CaracolRadio que no es de oposición, que quiere apoyar lo bueno de @ABDELAESPRIELLA, y su única crítica a las barbaridades de este nuevo gobierno es una desteñida comparación con @petrogustavo.
¡Las falsas equivalencias de gente como ella fueron las que hicieron ascender al fascismo en Colombia! Van a pasarse los cuatro años hablando de Petro a ver si en la siguiente elección logran hacer ganar a la derecha de buenos modales.
Como Petro le entregó a Abelardo un Estado “derrochón y agigantado”, Abelardo juró sobre la Biblia meterle motosierra para achicarlo y volverlo austero.
Para cumplir su promesa, presentó su flamante presupuesto: 8.000 funcionarios más que los que tenía Petro y casi $60 billones de pesos más de gasto que los presupuestados por Petro.
La motosierra, al parecer, funciona al revés en la realidad alterada de la Patria Milagro. Ni recorta ni achica, agranda y encarece.