CUESTIÓN DE CANDIDEZ.
Por supuesto que nadie nace sabiendo, pero el presidente tiene 60 años, lleva toda su vida adulta ligado a la política, 4 años como concejal, 16 años como diputado, presidente de un partido y tres candidaturas presidenciales, e insiste en comportarse como un pertinaz aprendiz. “Lo que natura non da, Salamanca non presta”.
Si usted @cmonckeberg está esperando que cambie o mejore, usted goza de una candidez y una ingenuidad sorprendente.
ACLARACIÓN
Estimada Ministra María Paz Arzola @MPArzola Usted estuvo presente y aparece acompañando al presidente cuando emitió sus controversiales y lamentables palabras sobre la investigación. (Video adjunto).
Puedo suponer, que usted como ministra de educación, sintió absoluta incomodidad y vergüenza ajena ante tan desopilante e ignorante comentario de su jefe. Sería apropiado que usted, como autoridad de la cartera, emitiera un comunicado aclarando que eso no representa la base ni el espíritu del ministerio que debe velar por la educación de una nación.
Quedamos atentos. @Mineduc
La publicación de este libro, después de años de investigación, no generó empleo si genera conocimiento, y se paga impuestos en su venta y borra la ignorancia
Este es un libro gratuito y de tremendo valor. Muchas gracias Pablo Vial por hacer este tremendo trabajo de divulgación de las abejas nativas que muy pocos conocen. https://t.co/ZAYBccVV1h
CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA.
José Antonio Kast @PresidenteKast
Señor Presidente:
Hay frases que revelan una política. Otras, una ideología. Y algunas, simplemente, una limitación intelectual. Su comentario respecto de la investigación científica —esa caricatura donde un estudio termina apenas en “un libro precioso empastado en una biblioteca”, y que por cierto, según sus palabras, “no genera ningún trabajo”— pertenece, lamentablemente, a esta última categoría.
No porque usted carezca de inteligencia práctica. Sería absurdo afirmarlo de alguien que llegó a La Moneda. Pero sí porque evidencia una comprensión peligrosamente rudimentaria sobre cómo se construye la civilización.
Es curioso. Usted parece exigirle a la ciencia el mismo rendimiento inmediato que un comerciante exige a una caja registradora. Como si el conocimiento debiera justificar su existencia mostrando utilidades trimestrales, contrataciones inmediatas o dividendos visibles antes del cierre contable. Bajo ese criterio, Sócrates habría sido un pésimo proyecto de inversión. Platón, un gasto inútil. Einstein, un académico improductivo jugando con ecuaciones sin retorno laboral observable. Y probablemente Newton habría tenido dificultades para pasar por Hacienda mientras perdía el tiempo debajo de un árbol mirando caer manzanas. Que decir de Kepler, cuyas leyes no dieron trabajo a nadie más allá de enseñarlas por cientos de años y ayudar a mirar el cosmos con mayor precisión.
La ironía es magnífica: usted gobierna un país cuya economía depende, precisamente, de siglos de investigación “inútil”. Desde la electricidad hasta internet; desde la resonancia magnética hasta el GPS; desde los satélites hasta la inteligencia artificial. Nada de eso nació porque un ministro preguntó cuántos empleos generaría en los próximos seis meses. Nació porque alguien tuvo curiosidad. Porque hubo Estados capaces de financiar ideas cuya rentabilidad era invisible para las mentes pequeñas y evidente para la historia.
Reducir la ciencia a empleabilidad inmediata es como evaluar una biblioteca por el peso de sus libros o medir el valor de una sinfonía según la cantidad de estacionamientos ocupados en el teatro. Es la lógica del utilitarismo miope: esa incapacidad de comprender aquello cuyo valor no cabe en una planilla Excel.
Y sin embargo, Chile invierte apenas un 0,4% del PIB en ciencia. Menos que el promedio de la OCDE, e infinitamente menos que las economías que tanto admiramos y copiamos. Somos un país que exporta cobre, desde hace más de 200 años, pero que pretende competir en el siglo XXI cuestionando precisamente aquello que podría sacarnos del subdesarrollo intelectual y productivo.
Hay algo particularmente inquietante en su discurso: la sospecha permanente hacia el pensamiento. Esa incomodidad frente al conocimiento que no puede transformarse inmediatamente en negocio. Como si la filosofía, la astronomía, la sociología o la física teórica fueran caprichos elitistas y no los cimientos mismos de la modernidad.
Resulta fascinante escuchar a un presidente preguntarse cuántos trabajos produjo un libro. El Quijote no produjo empleos inmediatos. Tampoco “La República” de Platón. Ni la teoría de la relatividad. Pero cambiaron la forma en que la humanidad piensa, organiza el poder, comprende el universo y desarrolla tecnología. Afortunadamente, la historia nunca ha dependido exclusivamente de la imaginación de los gerentes.
Quizás el problema de fondo no sea económico, sino cultural. Hay líderes que entienden que gobernar también consiste en elevar el horizonte intelectual de un país. Y hay otros que sólo saben administrar ansiedad presupuestaria disfrazándola de sentido común.
Porque sí, Presidente: el conocimiento muchas veces parece inútil… justo antes de cambiar el mundo.
Y la ignorancia, en cambio, suele parecer muy práctica… justo antes de empobrecerlo todo.
Atte., un ciudadano convencido que el conocimiento es la base del desarrollo. @MisColumnas
Y pensar que esta señora es una “autoridad”, y del ministerio q iba a cumplir con todas las promesas de la campaña presidencial.
“La ciudadanía puede tomar las medidas que dentro de su libertad estime conveniente. Yo no sé por qué se trata de establecer como si el Estado tuviera que dirigir la vida de las personas”.
“Efectivamente, y por eso mismo es que yo le dije desde un inicio. Usted me pregunta, ¿qué más medidas? Medidas de resguardo personal. La gente sabe dónde está el problema, por ejemplo, en su barrio, y probablemente va a evitar pasar por ahí. Yo no le puedo decir cuáles son las medidas que tiene que tomar. Cada persona, dentro de la madurez que tiene, la responsabilidad que tiene y las capacidades de autocuidado, las tiene que tomar. Yo no le puedo decir a cada persona qué es lo que tiene que hacer con su vida"
Ana Victoria Quintana
Subsecretaria de Prevención del Delito
Mapa mata relato.
En rojo, las zonas y comunas del Gran Santiago donde sobre el 75% de las viviendas pagan contribuciones . Todas las medidas anunciadas por Kast, son de beneficio ABC1.
Cartografía del colega geógrafo Juan Correa. Tb hay de regiones.
Graves antecedentes de Fraude al Fisco con asignaciones parlamentarias en lo que se llama “cortar la cola” esta vez con la parlamentaria Camila Flores. WhatsApp exhibidos muestran con nitidez el fraude. Este mecanismo debe ser investigado profundamente 👇🏽
🚳 El Gobierno de Chile, liderado por el ultraliberal José Antonio Kast, suspende un proyecto destinado a la movilidad sostenible que incluía construir la mayor ciclovía del país en Santiago de Chile, al no considerarlo “una prioridad” y destinar el dinero a “mejores cosas”
LA REPÚBLICA Y EL EXTRAVÍO
DEL LENGUAJE
La Real Academia Española (RAE), a través del Diccionario de la lengua, incluye: más de 93.000 palabras (entradas principales), más de 195.000 acepciones (significados).
Si ampliamos el criterio a todo el léxico efectivo del idioma: Se estima que el español tiene entre 300.000 y 500.000 palabras.
Si incluimos tecnicismos científicos, jergas profesionales y regionalismos, la cifra puede ser mucho mayor.
Que la lengua española —con un acervo tan profuso de palabras— conviva con ciudadanos que operan con apenas 1.500 o 2.000 términos activos, o menos de la mitad en caso de la juventud, no es una anécdota lingüística; es un síntoma cultural. Y como todo síntoma persistente, termina revelando una patología más profunda: la renuncia progresiva al pensamiento complejo.
Porque el lenguaje no es un adorno: es una herramienta de precisión. “Quien tiene pocas palabras no sólo dice menos; piensa menos”. O, peor aún, piensa de manera rudimentaria. La pobreza léxica no es inocua: limita la capacidad de matizar, de distinguir, de argumentar. Reduce el mundo a un puñado de conceptos toscos, donde todo es “bueno”, “malo”, “terrible” o “increíble”. Un universo binario, infantil, peligrosamente manipulable.
En ese contexto, el analfabetismo funcional aparece como el gran elefante en la habitación. No hablamos de quienes no saben leer, sino de quienes leen sin comprender; de quienes descifran palabras pero no construyen sentido. En Chile, más de medio millón de personas aún no dominan la lectoescritura básica, pero muchos más —silenciosamente— habitan ese territorio gris donde la comprensión es superficial y la expresión, precaria. Son alfabetizados nominales, pero analfabetos operativos.
Y aquí es donde la ironía se vuelve tragedia.
Porque mientras el sistema educativo celebra —con razón— la expansión de la cobertura, el debate público parece haber decidido abdicar de la exigencia. Se ha normalizado la mediocridad expresiva como si fuese una forma de autenticidad. Como si la torpeza verbal fuese una virtud democrática y no una carencia formativa.
El caso de la vocera de gobierno, Mara Sedini, no es entonces un accidente: es un síntoma institucionalizado. En un cargo cuya esencia es articular discursos, ordenar ideas y representar la voz del Ejecutivo, encontramos una retórica vacilante, reiterativa, casi monocorde. La repetición sistemática de términos, más allá de toda economía del lenguaje, roza la ecolalia; la construcción de frases evidencia una pobreza estructural que no puede maquillarse con gestos ni con énfasis.
No se trata de elitismo lingüístico, sino de idoneidad funcional. Así como no se le pediría a un cirujano que improvise con el bisturí, tampoco debiera tolerarse que quien comunica políticas públicas lo haga con un instrumental verbal defectuoso. Porque en política, las palabras no sólo describen la realidad: la construyen.
La degradación del lenguaje público tiene consecuencias concretas. Empobrece el debate, simplifica los problemas, polariza las posiciones. Donde faltan palabras, sobran eslóganes. Donde no hay matices, florecen los extremos. Y en ese terreno, la ciudadanía —ya afectada por brechas educativas y culturales— queda aún más expuesta a la confusión y a la manipulación.
Lo verdaderamente inquietante no es que existan figuras públicas con limitaciones discursivas. Siempre las ha habido. Lo alarmante es que ya no sorprenda. Que se haya instalado una suerte de indulgencia colectiva frente a la precariedad expresiva, como si exigir claridad, riqueza léxica y coherencia argumental fuese un exceso aristocrático.
Tal vez el problema no sea sólo que algunos hablen mal. Tal vez sea que hemos dejado de escuchar bien. O peor: que hemos olvidado cómo debería sonar un pensamiento bien articulado.
Porque cuando el lenguaje se empobrece, la democracia también lo hace. Y eso, a diferencia de una mala frase, no es algo que se pueda corregir con un simple sinónimo. @MisColumnas
#HoyEsNoticiaCNN | Andrea Repetto, directora de la Escuela de Gobierno UC, por alza de los combustibles: "El gobierno podría recortar gastos para financiar el MEPCO y la rebaja más adelante. Tiene distintos mecanismo para enfrentar esto"
@matiburgos
💻 https://t.co/HSb8Kts8li
#MiguelHernández
"Si me muero, que me muera
con la cabeza muy alta.
Muerto y veinte veces muerto,
la boca contra la grama,
tendré apretados los dientes
y decidida la barba.
Cantando espero a la muerte,
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas".
En el aniversario de su muerte en 1942.
A 41 años, Renca no olvida. En las tres sillas del km 18 de Vespucio, honramos la memoria de Santiago Nattino, Manuel Guerrero y José Manuel Parada. Un sitio de dolor que hoy cuidamos como un santuario de dignidad y justicia para que nunca más se repita
Marzo me atraviesa padre mío, tú, que no pudiste conocer a tus nietos ni ver el fin de la dictadura, porque el odio de la derecha golpista cercenó tu cuello para acallar tu voz de denuncia y el clamor por un país para todas y todos, con justicia, democracia y derechos sociales.
En 3 días:
- Decidieron no contener el precio del petróleo, permitiendo la mayor alza en 40 años.
- Llamaron a retiro a una de las funcionarias policiales más destacadas del país.
- Renunciaron a que Chile encabece Naciones Unidas.
- Para no asumir sus responsabilidades, declararon en quiebra al Estado chileno contra opinión de expertos e inversionistas.
Si antes no había emergencia, la crearon.