annie ernaux escribe sobre su madre: «ya no volveré a oír su voz. es ella, con sus palabras, sus manos, sus gestos, su manera de reír y de caminar, la que unía a la mujer que soy con la niña que fui. perdí el último nexo con el mundo del que salí» me voy a arrancar el corazón
Gràcies.
Gràcies per fer-nos sentir imparables. Gràcies per animar-nos arreu i per fer-nos sentir acompanyats a cada pas.
Gràcies per seguir l’equip al Nou Sardenya, lluny de casa, a Can Dragó i per tot arreu. Ens heu fet sentir sempre locals.
Cuando un profesor vibra, se emociona o se asombra sinceramente ante un poema o la resolución de un problema, ese entusiasmo actúa como un imán. El alumno no aprende porque el método sea perfecto, sino por contagio. Quiere descubrir qué es eso que apasiona tanto a su profesor.
Los docentes hemos rechazado el preacuerdo con el que ganábamos +400€ más al mes porque no va de dinero, va de la educación de calidad PARA VUESTROS HIJOS y todavía hay gente que NO LO ENTIENDE.
Vas al supermercado y tienes aire acondicionado. Y al gimnasio. Y a cualquier administración pública. Y si no lo hay, te quejas.
Pero ojo, no te parece bien si se pide que en los centros educativos haya una adecuada climatización.
Qué más nos quedará por ver, leer y escuchar.
Cuando eliges pareja, también eliges rutinas. Eliges si se madruga o se trasnocha, si se vive con calma o con ansiedad, eliges si se conversa o se evade. El amor no es solo conexión, es compartir valores, ritmo y visión. Es elegirse cada día, incluso cuando la magia no alcanza.
Primero se imita, luego se domina y al final se innova.
Los maestros artesanos lo sabían de forma intuitiva: no puedes romper las reglas (o resolver problemas complejos) si antes no las conoces de memoria. El aprendizaje real necesita un maestro antes que un reto.
Reunión de tutoría.
Martes.
17 : 10.
Aula de primaria.
Sillas pequeñas.
Pósters de planetas.
Y un profesor con cara de llevar 9 meses tragando cemento emocional.
Entran los padres de Hugo.
9 años.
Suspendido en lengua.
No entrega deberes.
Interrumpe en clase.
Ha llamado “NPC” a la profesora de música.
La madre deja el bolso en la mesa.
—Venimos preocupados.
El profesor asiente.
—Yo también.
—Hugo está desmotivadísimo.
—No estudia.
—Porque no le motiváis.
Ah.
Claro.
El niño no lee, no escribe, no atiende y no trae la libreta.
Pero el problema es que el profesor no ha convertido los adjetivos en una experiencia inmersiva con luces LED.
El padre se cruza de brazos.
—En casa es muy inteligente.
—No lo dudo.
—Entonces, ¿por qué suspende?
El profesor abre el cuaderno.
—Porque en el examen dejó 7 preguntas en blanco.
La madre frunce el ceño.
—¿Y no se las podías adaptar?
Adaptar.
La palabra mágica.
Antes significaba ayudar a quien lo necesitaba.
Ahora significa que mi hijo no se frustre aunque no haga nada.
El profesor respira.
—Hugo puede aprobar. Pero tiene que trabajar un poco.
La madre se ofende.
—No queremos que pierda la autoestima.
Autoestima.
Otro comodín.
Como si corregir a un niño fuera romperle el alma.
Como si decirle “esto está mal” fuera violencia institucional.
Entonces el padre suelta la frase:
—Igual el problema es que no sabéis conectar con esta generación.
El profesor mira por la ventana.
En el patio, Hugo está intentando meterle tierra en la mochila a otro niño.
Conexión generacional.
Precioso.
Al día siguiente, correo a dirección:
“Estamos muy decepcionados. Sentimos que el colegio no acompaña emocionalmente a nuestro hijo.”
Acompañar emocionalmente.
Traducción:
“Mi hijo no hace nada, pero quiero que parezca culpa vuestra.”
Y ahí está el problema.
No son los niños.
Los niños prueban límites.
El problema son padres que llegan al colegio no para escuchar, sino para defender un expediente.
Padres que confunden educar con proteger del esfuerzo.
Padres que quieren profesores suaves, notas altas y cero consecuencias.
Resumen:
Si tu hijo suspende, puede necesitar ayuda.
Puede necesitar apoyo.
Puede necesitar otra forma de aprender.
Pero también puede necesitar algo mucho más revolucionario:
Que en casa alguien le diga la verdad.
Charco de hoy 👇
"La educación no consiste en que el alumno exprese lo que lleva dentro. Dentro de un adolescente normalmente hay hambre, sueño y un videoclip de reguetón. La educación consiste precisamente en meterle dentro aquello que todavía no posee: necesita un maestro."
Bajar el listón no ayuda a los humildes. Los hijos de familias ricas tienen capital cultural en casa para compensar una escuela floja; los hijos de la clase obrera, no. Una escuela pública sin ambición sólo profundiza la brecha social. La exigencia es justicia.
𝐓𝐨𝐫𝐧𝐞𝐦 𝐚 𝐜𝐚𝐬𝐚 🤍💙🏡
La instal·lació de gespa al Nou Sardenya, que permetrà el retorn del Primer Equip masculí al nostre estadi, serà una realitat
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