Sentirse rezagado en redes sociales es una falsa sensación de estar quedándose atrás. Es clave el pensamiento crítico para entender que el mundo cambia. No persigas cada novedad si no te aporta valor ahora.
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LA NAVAJA DE BITCOIN.
Recuerdo cuando estudiaba los temas de la oposición de Historia que había una teoría que se estudiaba en el tema 35 (uno de mis favoritos) 'El pensamiento político moderno: del Humanismo a la Ilustración'
Lo que no sabía era que ser conocedor de esa teoría me iba a permitir tener ventaja frente al desempeño general del mercado.
Os hablo de la teoría de la 'Navaja de Ockham' del humanista, filósofo y teólogo inglés más disruptivo de toda la Edad Media.
La idea central de esta teoría es que, cuando se enfrentan a varias explicaciones posibles para un fenómeno, la explicación más simple, que hace menos suposiciones, suele ser la correcta o la preferible.
Pero esto es una cuenta de ponzis y seguro que estáis un tanto dubitativos del por qué de esta teoría y como se puede aplicar a crypto.
Pues déjame explicártelo.
Cuando la gente piensa en Okcham, piensa en la idea general de que "En igualdad de condiciones, la explicación más simple suele ser la correcta." Aunque no garantiza la máxima de la verdad ponzisuprema, es una guía útil para la apuesta por lo simple en vez de por lo complicado.
La navaja de Ockham se basaba en el principio de simplicidad algo que parece verse cada vez menos en crypto.
Déjame decirte que explicar las cosas con exceso de tecnicismos, indicadores y estructuras no te hace más culto, ni más rentable pero sí menos entendible. Generas rechazo y pretendes vender falta de conocimiento con la de entendimiento para camuflar carencias básicas. Pero ese es otro cantar.
Cuando entramos a ver de que forma la navaja es aplicable a crypto seguro que se os ocurren mil cosas pero vamos por partes (como díria Jack el destripador).
TRADING
¿Por qué debería utilizar los treinta indicadores que la mayoría de Youtubers dicen que debes tener para ser rentable?
Yo los utilicé en mi anterior ciclo pensando que cuanto más indicadores tuviera, mayor iba a ser la probabilidad de acierto.
No fue así.
Y no me refiero ya respecto a emociones o sensaciones sino respeto a números:
Imaginemos que cada indicador tiene una probabilidad de acierto P(A) y una probabilidad de fallo P(F), donde P(A)+P(F). A medida que agregas más indicadores, aumenta la complejidad del sistema, lo que lleva a más posibilidades de errores.
-Vale Proscrito, pero aquí te he pillado, hay más probabilidades de fallo al ir sumando indicadores pero también la hay de acierto.
Déjame volver a decirte que no. En este caso cuanto más indicadores añadas no aumentas la de acierto puesto que el P(A) va en detrimento aritmético del P (F).
Además dejamos actuar a la navaja de Ockham que nos explica de nuevo que a más explicaciones de un fenómeno, menos posibilidades hay de acierto.
El utilizar las bandas de Bollinger, WhalePumper, SuperMACD etc te va a alejar de las posibilidades básicas del acierto.
Además recuerda que la mayoría de las personas que hay en el mercado y sobre todo en uno tan emergente como crypto carece de conocimiento avanzado de trading y lo que aprenden son cuatro cosas que les ayude a aclarar sus posiciones.
Te recuerdo que crypto es el mercado más emocional que existe.
Resistencias, soportes, RSI, volumen y EMAs es lo que deberías perfeccionar e incluso complejizar, pero sin caer en el error de nuevo de buscar posibilidades huecas que nublen tu criterio más sencillo.
Mi muy estimado amigo @Criptonauta_ nos comentó en el podcast que participó que los mejores traders que conocía eran los que había conseguido dominar lo básico pero a nivel experto.
El principio de lo sencillo no es solo una teoría aplicada a Ockham, sino que también pensadores como Santo Tomás de Aquino, San Anselmo y otros tantos teólogos compartían y que mil y pico años después nosotros aplicándolo a ponzis seguimos utilizándolo.
Plantéate de que forma un retail va a aplicar las bandas de bollinger prmium plus2.0 a comprar un perrito con un gorro.
Céntrate en entender la psique de quien fuiste años atrás para salir exitoso de este mercado.
MEMECOINS
Los memes son el mejor reflejo de la evolución social de la navaja, una teoría que como decíamos fue escrita en el siglo XIV.
La simplificación del mercado también es la evolución de este y lo explico con el gráfico de abajo:
Y terminas en tu fase final adoptando el principio de la navaja y entendiendo que la mayoría de personas aceptan su desconocimiento y tienden a ir al nicho donde más puedan simplificar... los memes.
Es más sencillo de lo que parece entender como funciona la psicología de las masas antes que los tokenomics de un whitepaper excesivamente técnico. Por ello los memes están outperformeando el mercado y la mayoría de las utilities vagan en un desierto de velas rojas.
Y no, no me jodas con que SUI por ejemplo está subiendo porque los motivos son más que obvios. Tira más un hipopótamo 'rebonico' que veintemil proyectos utilities del ecosistema. Gol para los memes.
Luego tienes a los del séquito de las utilities que se cambian el nombre por los proyectos donde confían riéndose de los memes y fadeando por completo el super ciclo en el que nos encontramos precisamente por no haber sabido sacar su navaja y bajar el IQ.
Están demasiado pendientes hablando como Isra Bravo y vendiendo a sus seguidores que sus ponzis van a volver a ATH.
En estos casos la navaja se la han clavado así mismos y el problema también... a quienes confiaron en ellos.
Curiosamente la gente que llevamos tiempo aquí los usaremos de termómetro social para ver junto a otros indicadores a que fase del ciclo nos estamos acercando.
GENERAL
Cuanto más se complejiza una sociedad en su funcionamiento como estado o humanidad, más tiende esta en su fase final a la normalización de lo básico, de lo cotidiano.
Los hombres cada vez buscan más volver donde un día fueron felices... al pueblo recóndito de sus abuelos, a las playas desiertas, a su casita del campo etc. y esto pasa mientras estamos apunto de desarrollar IAs que sean capaces de hacer lo que un día fue imaginación de unos pocos. Pero esas personas tienden a ver la hoja de la navaja de nuevo en la esencia de lo básico, lo inherente de la sencillez.
Y lo sencillo es el perro con gorrito y no las parachains de Polkadot.
Esto tiene una explicación lógica que me recuerda a otro tema de mi oposición donde se hablaba de la construcción de los atajos mentales de Gould y White y que me llevaron a descubrir a nuestro siguiente protagonista Kahneman.
Kahneman demostró que los seres humanos no siempre toman decisiones usando análisis complejos o racionales. En lugar de eso, aplicamos heurísticas que son atajos mentales, como el heurístico de la representatividad, donde las personas eligen lo que es más familiar o simple de entender.
Lo simple de entender es lo visible a los ojos, lo que entiendes y por lo tanto lo que vas a tender a comprar en este ciclo de memes.
Los ponzieros reconocen memes, símbolos como perros, gatitos y ranas, y pueden procesar rápidamente su popularidad sin necesidad de entender los aspectos técnicos y sintiendo un apego que no tendrían con una super tecnología cuántica de la blockchain.
Ergo la heurística nos proporciona cómodos atajos mentales que se ven reflejados en la compra de estos memes en lugar de muchas utilities.
Y podréis pensar que en anteriores ciclos no eran tan trending y en cierto modo tenéis razón, pero a la vez no.
Comprábamos supuestas utilities entendiendo lo mínimo como para no sentirnos mal de poner nuestro dinero en proyectos que nos había shilleado 'bolsillos saludables' pero cuyo fin es el atajo mental o heurística.
VRA=filtro bots publicidad=Youtube lo va a utilizar
XRP=moneda universal que usaran los bancos
KDA=ETH killer
GAMIUM=Facebook la compará
Ahora no haces eso porque has madurado y entendido que ninguna utility es más fuerte que una comunidad/culto shilleando 24/7 un meme.
El motivo es que para entender el meme no hace falta pasar horas viendo videos de youtube o leyendo whitepapers sino que te haga gracia y tenga un crecimiento orgánico. Por lo que la capacidad de captación y suma de holders es mucho más sencilla que la de una utility.
EXCESO DE TODO...
El punto que explico a continuación es probablemente el que más me cueste a día de hoy.
Muchas veces pensamos que más es mejor. Más análisis. Más horas frente al ordenador. Más órdenes de compra. Más más más.
De nuevo se nos presenta la otra hoja de la navaja de Ockham y es la simplificación de lo que operas.
Salvo que hagas scalping e intradía, déjame decirte que estar mucho tiempo delante de la pantalla entrando y saliendo sin parar de muchos ponzis puede que a la larga te salga mal.
Y con esto no me refiero a los memes de mi€rda que salen en pumpfun para jeetear a la mínima, sino de los ponzis donde sí tienes convicción porque has hecho un análisis exhaustivo.
El verdadero holder que tiene convicción no le tiembla el pulso frente a bajadas de mercado y se permite el lujo de incluso recomprar para promediar más abajo dejándose muchas veces las manos quietas.
Entiende que lo que tiene en su cartera es oro porque la convicción así le dictamina. Y esto ojo puede salirte muy bien o muy mal, pero curiosamente donde sí tenía convicción pero por rotaciones de riskoff he vendido para asegurar posiciones a la larga me han dado en la cara.
El que tiene convicción no se asusta frente a esas bajadas porque sabe que lo simple es muchas veces más efectivo que lo excesivo o complejo. Ve la verdadera hoja de la navaja brillar para comprender que todo va a salir bien.
Así que, al final, la "Navaja de Ockham" no es solo una teoría filosófica abstracta, sino una nueva herramienta que te ilustro para hacerte entender el arte de lo fácil. La simplicidad, muchas veces subestimada, nos recuerda que lo básico y lo claro tienden a perdurar, mientras que el exceso de complejidad y tecnicismos solo nublan nuestra mente.
Dejarse llevar por lo básico no significa ignorar lo profundo o complejo, pero sí darle el lugar que se merece y aplicarlo de manera efectiva. Ya sea en ponzis o en la vida, a veces menos es más. Y en este cryptomundo donde la volatilidad y la incertidumbre reinan, afilar la navaja puede ser la diferencia entre morir o salir airoso de la batalla.
Recuerda: lo simple, en su esencia, no solo es más fácil de entender, sino que también es más duradero.
Ahora pregúntate que cara de la hoja de Ockham quieres para ti.
Sé que este hilo será del interés de mis amigos ponziero los cuales recomiendo seguir porque hacen contenido de calidad:
@LexMorenoWeb3
@pababmar@draeneris@BattanikCrypto@onecigarr@0xAlbertC@Inpunkcrypto@SherlockOnChain@Daily_Cripto@22cmdeamorrr@Criptonauta_@bullbusterz@KairosHolder@SecretoDefi@NicoMartinezES@Axel_Mnvn@AlexPaz0X
Tu falta de éxito es porque eres demasiado ‘buena persona’.
Hace unos días tuve una conversación con un cliente de consultoría que me dejó pensando.
Un emprendedor de esos que, desde el primer momento, te caen bien.
De esos que te saludan con una sonrisa, te escuchan atentamente y hasta te preguntan cómo estás.
Una joya de persona, vamos.
Pero había algo que no encajaba.
Me hablaba de su negocio y lo hacía como si llevara el mundo a cuestas.
Se esforzaba, no paraba de currar.
Se levantaba temprano, se acostaba tarde, siempre buscando ayudar a sus clientes.
Siempre con una sonrisa en la cara.
Y sin embargo, su negocio iba de mal en peor.
Yo, que soy bastante directo, le solté: “Tío, ¿no será que eres demasiado buena persona?”
La historia del tipo que lo hacía todo bien… y fracasaba
Este cliente tenía todas las cualidades de alguien que debería triunfar.
Educado, trabajador, comprometido.
Pero había algo que no veía, y es algo que veo cada vez más: confundía ser buena persona con ser el felpudo de todos.
Me contó que hacía todo lo posible por satisfacer a sus clientes.
Incluso cuando le pedían cambios de última hora o cuando ya sabía que iba a perder dinero.
"Bueno, lo hago para no quedar mal" —me dijo, con una especie de resignación en la voz.
Y ahí está la clave: quería quedar bien.
Quedar bien con todos.
Pensaba que eso era la clave para el éxito.
Pero en realidad, ese afán de complacer a todo el mundo le estaba haciendo un favor a todos, menos a sí mismo.
El cliente siempre tiene la razón, hasta que te lleva a la ruina
Nos han vendido esta historia desde pequeños, ¿verdad?
"El cliente siempre tiene la razón".
Y claro, queremos ser buenos chicos, cumplir las expectativas.
Pero la realidad es otra: el cliente no siempre tiene razón.
Este emprendedor, por ser demasiado ‘buena persona’, terminó trabajando horas extras gratis, ajustando precios a la baja y aceptando proyectos que ni le interesaban ni le daban margen.
Estaba en una carrera para hacer feliz a todo el mundo, excepto a él mismo.
Le pregunté: “¿Y tú? ¿Tienes razón en algo alguna vez? Porque si no te pones primero, te van a seguir utilizando como lo han hecho hasta ahora.”
La transformación empieza con un “no”
El tipo se quedó callado.
Entonces, le conté una historia personal.
Hace unos años, yo también era un buenazo.
De esos que siempre están disponibles, que ajustan el presupuesto para que el cliente no se queje.
Y, ¿sabes qué conseguí?
Un montón de dolores de cabeza, noches sin dormir y un negocio que apenas levantaba.
Todo cambió cuando aprendí a decir no.
El primer ‘no’ fue difícil.
Tenía un cliente que me pedía algo imposible y, en lugar de decir “sí, claro”, le solté: “No, no puedo hacerlo. Y no lo haré”.
¿Sabes lo que pasó?
El mundo no se acabó.
De hecho, me respetó más.
Y empecé a recibir proyectos que realmente valían la pena.
Proyectos en los que yo ponía mis términos, no al revés.
Ser bueno no es ser tonto
Volvamos a mi cliente.
Después de hablar, le propuse un reto: que, por una semana, dejara de ser el chico que siempre dice que sí.
Que se pusiera primero él, su tiempo y su negocio.
Y así lo hizo.
Al principio, me contaba lo raro que se sentía.
Decir no a un cliente por primera vez le hizo pensar que perdería el negocio.
Pero entonces sucedió lo inesperado.
Ese cliente, en lugar de marcharse, le pidió disculpas y aceptó sus condiciones.
Ahí se dio cuenta: ser buena persona no significa dejar que te pasen por encima.
Ser bueno es ser justo, contigo y con los demás.
Y poner límites no te convierte en un capullo, te convierte en alguien que se respeta.
Conclusión: El éxito no es para los que dicen siempre que sí
Mira, el mundo de los negocios no está hecho para los que siempre buscan quedar bien.
Está hecho para los que saben decir basta.
Para los que valoran su tiempo, su esfuerzo, y entienden que ser buena persona no significa aguantar tonterías.
Mi cliente aprendió esa lección.
Y ahora su negocio va mejor que nunca.
Sigue siendo buena persona, claro.
Pero ya no es el tipo al que todos pisan.
Ahora es el tipo que elige a quién ayuda, y cuándo.
Y tú, ¿cuántas veces has dicho que sí cuando deberías haber dicho que no?
El final de la historia: Ponerte primero no te hace malo, te hace inteligente
Si algo te llevas de esta historia es esto: no estás en este mundo para complacer a todo el mundo.
Si eres demasiado ‘buena persona’, no te estás haciendo ningún favor.
Deja de intentar ser el amigo de todos y empieza a ser tu mejor aliado.
El éxito no es para los que siempre sonríen y asienten.
Es para los que saben pelear por lo que es suyo sin perder su esencia, pero tampoco su dignidad.
Así que ya sabes, la próxima vez que alguien intente llevarse tu tiempo o tu esfuerzo por nada, pregúntate:
¿Ser buena persona me está ayudando… o me está frenando?.
Tengo la esperanza de que los jóvenes se den cuenta de la estafa que representa la
impresión de dinero gracias a las comparativas (descontando la inflación) de lo que lo costaron los pisos a los boomers.
Mientras sigan imprimiendo seréis más pobres y el activo inmobiliario absorberá la inflación.
Os han estafado, no pasa nada se puede solucionar.
Pero os aseguro que la solución no es:
Ni más gobierno.
Ni más imprimir.
𝑻𝒊𝒆𝒏𝒆𝒔 𝒎𝒊𝒆𝒅𝒐 𝒅𝒆 𝒆𝒎𝒑𝒓𝒆𝒏𝒅𝒆𝒓 𝒑𝒐𝒓𝒒𝒖𝒆 𝒆𝒏 𝒆𝒍 𝒇𝒐𝒏𝒅𝒐 𝒔𝒂𝒃𝒆𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒏𝒐 𝒍𝒐 𝒍𝒐𝒈𝒓𝒂𝒓𝒂́𝒔.
Siempre tienes una excusa.
Dices que no tienes el dinero suficiente, que ahora no es el momento o que te faltan contactos.
Solo te falta decir que la culpa es de los ricos o del patriarcado.
Pero lo sabes bien: esas no son las verdaderas razones.
En el fondo, tienes miedo de que si lo intentas, fracasarás.
Ese miedo no viene de las circunstancias externas.
Es un miedo interno, uno que te dice que no eres lo suficientemente bueno, que no tienes lo necesario para hacerlo.
Cada vez que piensas en emprender, esas dudas te paralizan.
Te preguntas: “¿Qué pasará si no lo logro? ¿Qué dirá la gente si fallo?”
Lo curioso es que ese miedo te detiene antes de haberlo intentado.
Tu mente te está saboteando, y lo peor es que te lo crees.
Crees que no serás capaz, y por eso prefieres quedarte en tu zona segura.
Y eso es lo más peligroso.
Porque cuando te convences de que no lo lograrás, ni siquiera lo intentas.
No fallas porque lo intentaste y no funcionó.
Fallaste antes de dar el primer paso.
Te lo digo porque yo también pasé por eso.
Por mucho tiempo tuve una idea rondando en mi cabeza, pero siempre encontraba excusas.
Tenía un trabajo seguro, cumplía con lo que se esperaba de mí.
Pero había una voz dentro de mí que me decía que podía hacer más.
Lo ignoré durante años.
El miedo a fallar era más fuerte.
Hasta que un día me harté.
Decidí que ya no podía seguir dejando que ese miedo dictara mi vida.
Di el primer paso.
No fue fácil, pero algo cambió dentro de mí.
El miedo no desapareció, sigue ahí.
Pero aprendí a convivir con él.
Lo veo como una señal de que estoy haciendo algo importante, algo que me reta.
Si tienes miedo de emprender, te pregunto: ¿a qué le temes realmente?
¿Es el miedo al fracaso o es el miedo de enfrentarte a la posibilidad de que siempre te has subestimado?
Porque, en realidad, tu mayor enemigo no es el mercado, la competencia, o la falta de recursos.
Tu mayor enemigo eres tú mismo.
Si sigues dejando que el miedo te paralice, nunca sabrás de lo que eres capaz.
Y ese es el verdadero fracaso.
No el de intentar y no lograrlo.
El verdadero fracaso es no intentarlo nunca.
Emprender no es solo un reto externo.
Es un reto contigo mismo.
Es demostrarte que, aunque tengas miedo, eres capaz de seguir adelante.
De caer y levantarte.
Porque el éxito no está en evitar el fracaso.
El éxito está en no rendirse.
Así que, si hoy sientes miedo, está bien.
Úsalo como impulso, no como barrera.
Porque al final del día, lo que realmente importa no es cuántas veces caes, sino cuántas veces decides levantarte y seguir.
Estudiando un poco la situación demográfica de Japón, el país más envejecido del mundo, uno encuentra algunos datos escalofriantes...
- más del 29% de la población tiene 65 años o más
- 1 de cada 10 japoneses tiene 80 años o más
- Hace un siglo vivían en Japón 150 ancianos que superaban los 100 años de edad, mientras que hoy ya son 90.000!
- la población entre 15 y 65, que suele ser la que representa la población activa en edad de trabajar, solo es del 59%, pero un 13% sigue trabajando una vez cumplidos los 64 años.
- en 2022 hubo 1.560.000 de fallecimientos y solo 771.000 nacimientos.
- se calcula que la tasa de fertilidad necesaria para estabilizar la población es de 2.1 hijos por mujer, pero la tasa actual es de 1.36.
- La crisis de natalidad y el envejecimiento de la población está empujando también a una despoblación masiva hasta el punto de que la mitad de los más de 800 municipios del país han sido designados por el Gobierno central como "total o parcialmente despoblados". Según Nomura Japón cuenta con 11 millones de casas vacías.
Un sistema ideado para someterte
El Deep State y la Matrix controlan todo lo que ves
Desde lo que comes a el dispositivo con el que lees esto
Dentro mega🧵:
Este video es pura distopía. En justo momento de cumplirse el inicio del año, nadie se abraza, nadie se besa, nadie brinda. Sólo filman.
¿Filman para demostrar que estuvieron o para recordarlo? ¿se puede vivir intensamente el momento así? ¿ya no hay vuelta atrás?