< Expreso. —Girándose sobre sus pies, comenzaría a caminar en la dirección de su destino.
Por una vez, aparte de la persona en la que pensaba, se sentía acompañada por alguien del tren.— ¡Oh! ¿Sueles cocinar?
Asintiendo a lo último, se permitió ponerse de pie para invitarle al vagón de fiestas.— No soy mucho de beber pero… estaría perfecto probarlo. —Tomando su propia taza, la llevaría junto a ella mientras le dedicaba una sonrisa.— Vamos, antes de que deba darle una revisión al >
Oh.
El tono de ella invitaba a pensar que este escenario era algo común, y no por ello agradable…
"Admito que ha sido un sabor inesperado, señorita Himeko. Cuando he tomado café, ha sido con una combinación personal a la que estaba acostumbrado… el sabor del suyo »
< y cariño mientras miraba el brillante piso.
Para cuando se quiso dar cuenta de que estaba hablando más, se aclaró la garganta.— Siento eso… creo que… sí debería preparar algo más.
Por un momento pensó que tendría un compañero con el que beber café pero su forma de actuar le dijo mucho.— No suelo acompañarlo con nada. Suele perder mucho cuando se le agregan cosas. —Mencionó y luego suspiró.— No es necesario que te obligues a tomarlo… solo no lo tires >
Jamás habría imaginado que el café podía tener ese sabor, que las cosas se hubieran unido de esa forma para que el resultado fuese–…
Sintió escalofríos que validaban ciertas palabras, aunque ninguna de todas esas sensaciones se habían trasladado a su expresión.
»
< al suelo, Pom-Pom tendría más trabajo por hacer. —Señaló pero orgullosa, seguiría con su explicación.— Lo hago yo misma, es mucho mejor… aunque cierta… persona… suele preferirlo con leche y azúcar. —A la mención, incluso su rostro cambió un poco, mezclado entre molestia >
Admirando al más joven y viendo a detalle sus facciones luego de ver el sorbo que dio, preguntaría.— ¿Está bien? —Por suerte, era una compañía agradable.
Era una pena que por su silencio, casi podía adivinar lo que cruzaba su mente… ¿o quizás no?— Tal vez deba preparar algo >
Se ha sentado frente a ella. Por alguna razón… siente peligro hasta en la punta de sus plumas, pero a la vez es una invitación dulce y agradable. La señorita Himeko no le inspiraba lo mismo que la advertencia.
"¿No lo es…? Tal vez sean distintos gustos. Agradezco que me »
Claro. —Le regaló una mirada dulce, casi maternal.— Había invitado a ambos pero… si Stelle tiene cosas por hacer… espero no se meta en tantos problemas. —Añadió, decidiendo tomar asiento en su lugar de siempre.
Cruzando las piernas con gracia, llevaría su propia taza de >
"No, ella me informó y tuvo que salir…"
O eso podía inferir, se había ido demasiado rápido.
Sin embargo, al ver el café que le acercaron… las palabras de Caelus resonaban: «No le aceptes un café a Himeko».
. . . . .
"¿Es eso para mí?" Señaló con sutileza.
Algo confundido y extrañado, se está acercando a @ASTRALFYRE.
"Disculpe, señorita Himeko. Stelle me ha dicho que me está esperando, ¿Puedo ayudarla con algo?"