Solo puedo pensar en su mamá, que después de tres años no puede hablar si no es con la voz quebrada y el dolor en sus ojos. Ojalá la justicia este a la altura.
Lo insultaron. Le dijeron negro. Lo invitaron a pelear. Lo rodearon. Le pegaron entre 5. Lo filmaron. Festejaron. Se abrazaron. Escaparon. Se dividieron. Se limpiaron su sangre. Se cambiaron de ropa. Se sacaron una selfie. Sonrieron. Comieron hamburguesas. Acusaron a un inocente.
26 de octubre.
No sabes dónde está
el último beso,
el último abrazo,
el último día.
Por eso hay que dedicarse
a lo que nos hace felices.
- Rafael Cabaliere