“Después de ver con qué lucidez y coherencia lógica justifican ciertos locos, ante sí mismos y ante los demás, sus ideas delirantes, he perdido para siempre la firme certeza de la lucidez de mi lucidez.” - Fernando Pessoa
Desorientados. Como el fútbol de River. Como el club.
Así estamos los hinchas.
Al dolor por lo que vemos en la cancha y al vernos en la tabla de posiciones, se le suma el silencio.
Nadie da una explicación. Nadie dice si el DT sigue. Nadie cuenta cuál es el plan para sacar a River de este pozo al que lo llevaron.
Nos ningunean. Nos faltan el respeto.
Son los mismos que aparecen para endulzar oídos cuando lo necesitan, pero hoy gobiernan como si el hincha no existiera.
No hay que olvidar nunca, que nos están dando la espalda cuando más respuestas necesitamos.
Aunque esté grande, aunque dirija su hijo, aunque le quieran encontrar mil peros, el único que tiene la espalda para absorber la presión de este momento es Ramón.
Todos sabemos que esta dirigencia no lo quiere. Pero es hora de bajar la cabeza y tragarse la soberbia que los caracteriza. Porque ya no hay margen para seguir improvisando.
O dejan de lado los egos y piensan en River, o la cabeza que va a terminar rodando será la de ustedes, @stefanodicarlo.
La política actual de River no es un accidente: fue diseñada. No es casualidad que el club no tenga oposición. Cambian los nombres, pero el poder sigue en el mismo lugar.
¿Y qué tiene que ver eso con el desastre futbolístico? Todo.
El mayor problema de River no está en el técnico ni en los refuerzos. Está en la conducción. Un club sin control y sin una oposición fuerte pierde la capacidad de corregir sus errores. Nadie se hace cargo.
Por eso cambian los entrenadores, cambian los jugadores, cambian los discursos, pero el resultado es siempre el mismo.
Mientras River no recupere salud política e institucional, no habrá solución futbolística. El problema empieza mucho antes de que la pelota empiece a rodar.
"Por lo que yo he aprendido, solo dos países del planeta -corríjanme porque soy un hombre que vengo de un vástago ignorante- solo dos países del planeta Tierra enfrentaron al Reino Unido de Gran Bretaña: los zulues y los argentinos".
Llegó a River como un arquero más. Se va dejando una historia que nadie podrá borrar.
Apareció cuando más lo necesitábamos y defendió nuestro arco con una grandeza que va mucho más allá de los títulos.
Gracias por todo, Franco. Ya sos eterno en la historia de River.
¿En serio que, después de tantos años de fracasos futbolísticos, lo mejor que tienen para ofrecer es bajar contratos?
Porque River no está jerarquizando el plantel. Lo que está haciendo es achicar costos.
Lo más llamativo es que se trata de los mismos contratos que firmó esta dirigencia. Reducir el gasto puede ser una medida de emergencia para un club quebrado, no una política de gestión para el club más grande y convocante del país.
Mientras tanto la jerarquía del plantel sigue esperando. Y la jerarquía no se espera, se sale a buscar con un proyecto futbolístico serio. Algo que hoy parece olvidado.