Suben otra vez los combustibles! A pesar de que el dólar y el petróleo bajaron después del último aumento. El gobierno cuando tiene la posibilidad de mantener los mismos precios y mejorar la situación de la carestía, decide hacer caja con el bolsillo de la población.
Casta.
Fue la primera palabra que me vino a la cabeza cuando vi la foto de la delegación turística oficial en Ginebra.
Senadores, varios directores de organismos, funcionarios públicos, todos sonrientes, todos prolijos, todos lejos.
Casta.
“Fuimos a presentar un informe”, se justificaron.
Viáticos, pasajes, hoteles.
Todo pago por el pueblo, claro.
No lo comprendo.
Tenemos embajador en la república de la helvecia que podría hacer el trabajo. Para eso le pagamos.
Pero no, mandamos delegaciones turísticas.
Casta.
Fue la misma palabra la que apareció cuando me enteré de que el INAU contrató a una universidad argentina.
250 mil dólares.
Sin llamado.
Sin procedimiento legal de contratación.
Sin pudor.
Casta.
Busqué antecedentes.
Poca trayectoria académica seria.
Mucho antecedente político.
Funcionarios de gobiernos de la costa bonaerense. Kirchneristas o ex K.
Especialistas en sobrevivir al Estado, aun cuando ya no gobiernan.
La casta que perdió el poder, pero no las mañas.
Ahora reciben un salvavidas.
No con su plata.
Con la plata de los niños del INAU.
Casta importada, pero pagada con presupuesto oriental.
Los que cuando gobernaban se transformaron en eso que decían combatir.
En casta.
Todo esto mientras el INAU acumula muertes de menores que no estaban solo a su cuidado.
Estaban a su cargo.
Y esa no es una diferencia semántica, es jurídica.
Casta.
La del Directorio del INAU.
El mismo que, con idéntica falta de sensibilidad que la delegación turística a la ciudad de Calvino, contrató treinta —sí, treinta— asesores para tres directores.
“Yo solo contraté cinco”, se defendió una de ellas.
Fanática de la numerología, se ve.
Esa creencia milenaria que atribuye a los números un poder casi místico.
Casta.
La que se olvida del otro número.
Cinco mil dólares mensuales para varios de esos asesores.
Pagados, además, a través de la cómoda farsa del PNUD.
El Estado pone el dinero.
Sin licitación.
Los directores mandan los nombres en una tarjeta.
Y el PNUD los contrata.
Brahmanes con contrato internacional.
Casta premium.
Mientras se toman vacaciones, y cuando se acumulan las muertes, pretenden negar que estaban en la playa.
Casta.
Esa misma casta que debe ser investigada por la Justicia penal por las seis muertes ocurridas en los últimos meses en el INAU.
Porque hay funciones que no se delegan y generan responsabilidad.
Acá ya no estamos discutiendo buena o mala administración.
Ni torpeza política.
Ni desprolijidad burocrática.
Estamos discutiendo responsabilidad penal.
Porque hay funciones indelegables: vigilar, controlar, supervisar y garantizar los deberes de cuidado.
La doctrina penal es clara: comisión por omisión.
Si los controles no existieron.
Si fueron meramente formales.
Si hubo alertas que no generaron respuesta.
Si se priorizaron viajes, contratos amigos y asesorías militantes.
Si se miró para otro lado.
Entonces el expediente deja el despacho y entra al juzgado.
La discusión deja de ser administrativa o política.
Entra, legítimamente, en el terreno penal y debe ser investigada.
Lo enseña Kaufman. La comisión por omisión se configura cuando quien tiene posición de garante no actúa pudiendo y debiendo hacerlo, y esa inacción es jurídicamente equivalente a haber causado activamente el resultado típico.
Casta.
Es la que queremos terminar.
Para que, como soñaba Gandhi, los intocables —dalits— sean iguales a brahmanes, kshatriyas, vaishyas y sudras.
Y para que, de una vez por todas,
no haya más castas.
Ni de este lado, ni del otro lado del río.
Entre muchos otros activos (bitcoins, barcos, aviones, mansiones, etc) Maduro, el socialista con sensibilidad hacia los pobres, había acumulado 10 mil millones de dólares en lingotes de oro en Suiza. Ni Perón se atrevió a tanto.
🇻🇪🇺🇾 El miedo del Frente Amplio de que Maduro cante como un pajarito.
Venezuela metió plata, poder e influencia en Uruguay, y el Frente Amplio fue cómplice. Se benefició del dinero que el régimen de Chávez y Maduro le robaba al pueblo venezolano.
El llamado Fondo Bolívar-Artigas no fue solidaridad entre pueblos. Fue el canal por donde ingresó dinero del chavismo, una dictadura petrolera que ya reprimía, censuraba y empobrecía a su gente. Plata venezolana, controles débiles y afinidad política. Así empezó este entramado.
Después aparece PDVSA, el corazón económico del régimen chavista, asociada a ANCAP. Y ahí el nombre es inevitable: Raúl Sendic.
Viajes, acuerdos y un amiguismo ideológico que terminó en pérdidas históricas, endeudamiento y descrédito.
Pérdidas de US$ 800 millones de la empresa estatal y una deuda vinculada a compras de crudo venezolano: Según un informe de 2023 sobre la gestión de ANCAP, parte de los problemas financieros incluyeron unos US$ 300 millones en créditos bancarios que se generaron por decisiones vinculadas a compras de crudo a PDVSA (Petróleos de Venezuela, S.A.), cuyo pago todavía pesa sobre la empresa y el pueblo uruguayo.
Pero el dinero venezolano no solo fue a grandes contratos. También financió directamente proyectos "emblemáticos" del relato frenteamplista, como cooperativas de trabajo.
El caso Envidrio es paradigmático: una cooperativa presentada como símbolo de la economía solidaria, sostenida con fondos venezolanos, créditos políticos y respaldo estatal, que terminó en fracaso productivo, deudas impagas y trabajadores perjudicados.
En ese mismo esquema surgieron negocios direccionados, contratos financiados con dinero venezolano y empresas cercanas al poder político. Incluso el apellido presidencial jugando en ese circuito. Cuando el hijo del presidente hace negocios con plata de una dictadura extranjera, no alcanza con esconderse detrás de un archivo judicial.
Y después está el episodio más oscuro. Gómez Canon, testigo incómodo, denunciante, alguien que habló de pruebas, de operaciones fraudulentas y de vínculos con Venezuela. Amenazó con mostrar todo. Y apareció muerto en una playa de Maldonado. Dijeron “suicidio”. La política eligió el silencio. Y el sistema miró para otro lado.
Hoy esa misma izquierda habla de autodeterminación de los pueblos y de no injerencia extranjera. Pero cuando la injerencia venía de Caracas, con petróleo, dólares y proyecto ideológico, no solo la aceptaron: la administraron.
Hay nerviosismo en el Frente Amplio. Porque si le aprietan el cuello a Maduro, puede ser que abra la boca respecto a este tipo de estratagemas corruptas en muchos países "compañeros". Entre ellos Uruguay.
#Venezuela
The reason government programs are so inefficient is that, unlike a commercial company, the feedback loop for improvement is broken, because they have a state-mandated monopoly and can’t go out of business if customers are unhappy.
No matter how bad the service is at your DMV (sorry to pick on DMVs), you still have to use your DMV, because it’s a monopoly.
@lunaticoin Luna, un ledger x Nano, nunca antes contectado an internet y solo usado para almacenar btc y supongamos que está en una caja que nadie podría encontrar es igual de seguro que una coldcard ?
@BerryInvesting Ustedes estarán por 40 años con la app ? Que sucede en caso que no… ? Tenemos garantías los inversores ? Para cuando BRK ? Pinta muy bien la app!!