No sé cuánto tiempo me va a tomar.
No sé muy bien cómo lo voy a lograr.
Pero sé que nunca me rendiré hasta alcanzar eso que tanto visualizo.
Y menos si tengo a Dios de mi lado.
Trata a los demás como te gustaría que te trataren pero no tengas expectativas altas de la gente pues Dios es el que paga, aveces de los que esperabas mucho recibirás una semilla pero de otros a los cuales no esperabas nada recibirás todo el fruto, haz el
bien sin mirar a quien!
A pesar de tus caídas, fracasos y resbalones Dios sigue confiando en ti, El te va usar grandemente, agárrate de su mano y deja de ser cabezón, te conviene!!!