Hay personas que te juzgan por una versión de ti que ya no existe. Es un juicio sin dirección, quién tendría que aprender de esa crítica ya aprendió, ya cambió, ya está en otro punto. No puedes controlar lo que piensan de ti, pero si puedes dejar de darte por aludido. Solo tú conoces tu proceso.
Normalicemos saber que hay decisiones correctas que nos van a romper el corazón, que hacer las cosas bien requiere muchísima más valentía que hacerlas mal, que empezar de cero da pánico, que da miedo arriesgarnos, pero siempre, ser valiente y buena persona tiene su recompensa.