Estoy muy contento, porque el día de hoy sale a la luz un nuevo libro de mi autoría, que muy pronto estará a la venta. Se trata de TANGRAM, que será publicado por @Vitralieditor . Realmente es algo muy especial éste trabajo :)
tlacahuililli en náhuatl es «espacio o lugar vacío, ordenado y preparado para recibir objetos».
En algunas zonas de la Huasteca aún se denomina wililli a una canastilla elaborada con ixtle que se sostiene mediante un aro hecho de bejuco, sujeta al techo con cuerdas.
Este artefacto, cuyo uso ha disminuido notablemente, servía para mantener frescos y ventilados ciertos alimentos. Permitía conservar carne seca y salada, así como tortillas excedentes que, tras endurecerse, se destinaban a la preparación de chilaquiles. Asimismo, solía colocarse piloncillo o jabón en su interior para que el humo los secara y prolongara su vida útil.
En ciertos pueblos y haciendas del Bajío este dispositivo recibía el nombre de garabato. Tenía la misma función, y de esta práctica proviene el refrán popular «un ojo al gato y otro al garabato», empleado para advertir la necesidad de cuidar los alimentos de los animales domésticos.
La presencia del wililli era habitual en las viviendas de la Huasteca; actualmente su uso es escaso debido a la proliferación de los sistemas de refrigeración.
No obstante, algunas cocinas huastecas aún lo conservan.
Pintura mural de guerrero jaguar.
Los fragmentos proviene del Edificio 40 del conjunto arquitectónico del Edificio de las Columnas de El Tajín, en Veracruz. Representa a un personaje ataviado como jaguar, posiblemente un guerrero. Foto de G. Vázquez y M. González.
Sentí nostalgia de @PlasticoRevista , de su arribo a la cultura del internet y su estética liminal. Siempre gracias por aproximarme a muchxs autorxs. Les comparto uno de los dos poemas con los que participé en la revista: “Sitiales”
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