El congresista Duvalier Sánchez llevó glufosinato y unas fresas asperjadas con el componente químico para ofrecérselas al Ministro del mal Iván Cancino y éste no se las quiso comer.
Ahhhh, pero para el Ministro y Abelardo de la Espriella sí está bien fumigar campesinos para hacer experimentos.
Excelente acción del congresista Duvalier.
Ustedes no tienen idea de cómo una persona se vuelve insignificante para mí después de que le pierdo el respeto.
No siento rabia ni deseo mal, simplemente no quiero que estén cerca de mi
Yo siempre me mantuve callada por respeto, pero como el respeto nunca fue mutuo, empecé a responder. Desde ese día dicen que soy maleducada y desgraciada.
Mi momento más maduro ha sido aprender a amar el desapego. Si alguien me acompaña, está bien, si no, también. Si alguien quiere hablar conmigo, lo valoro, si no, lo respeto. Cero apegos, mucho amor para quienes me rodean, pero sin expectativas ni obligaciones.
Intentas no hacer caso a tu intuición para no caer en prejuicios sobre ciertas personas y ser buena gente, buscas el lado bueno y te portas bien con ellos sin pensar mal. Hasta que demuestran ser exactamente como tu intuición te avisaba, te hacen daño y ahora el tonto eres tú.
Créanme yo siempre perdono todas las cosas que me hacen, pero jamás
JAMAAAAAAAAAAAAAAS olvido como me afectó. Por esa razón, ya nada vuelve a ser igual con esa persona
Bien lo dijo Úrsula en Cien años de soledad: “Ya esto me lo sé de memoria. Es como si el tiempo diera vueltas en redondo y hubiéramos vuelto al principio”!
No señores, no le achaquen a @petrogustavo la situación de orden público actual. El presidente es @ABDELAESPRIELLA y ustedes votaron por este caos. ASUMAN SU RESPONSABILIDAD
Olvídense de las canas, las arrugas, las pecas en las manos y las molestias en las rodillas. La verdadera señal de envejecimiento es despertarse temprano un domingo sin necesidad de alarma.
A un abelardista le pueden pisotear sus derechos laborales, subirle el precio de la canasta básica, vender la soberanía del país, acabar con el agua y la naturaleza… pero está feliz porque están matando guerrilleros.
Prioridades, supongo.
Qué privilegio llegar a una etapa de tu vida en la que ya no querés impresionar a nadie.
Solo querés aprender mucho, cuidar tu cuerpo, tener conversaciones interesantes, amar bien y construir una vida que se sienta tuya.