Mi psicóloga un día cualquiera:
“Va a llegar alguien que te quiera con tus cosas buenas, por supuesto, pero también amará tus cosas no tan buenas, tus heridas, tus traumas, y en vez de utilizarlas en tu contra para herirte, te acompañará para sentirte mejor con ellas.”
Si un día me ven en una relación no privada ni secreta, que se lleve bien con mi familia, mis amigos, que siempre tenga tiempo para mí, me sea fiel y leal, que nos llenemos de detalles, que explotemos de amor y con una increíble conexión, sepan que yo esperé por mucho mi turno.
Métete con un hombre que creció entre conflictos, que vio a su madre ser lastimada por su padre y que nunca recibió cariño de niño, y serás la persona que pague todo lo que nunca logró sanar.
Si no cuidas a la chica que tienes viene otro y la cuida. Mentira. Las chicas de hoy son independientes, si tú no la cuidas, te deja, y se cuida ella sola. Porque puede, porque quiere y porque no necesita a nadie. Y si quiere también va y se toma una algo con sus amigas.
Mi papá confirmó que uno de sus socios es infiel a su mujer con alguien del trabajo , mi papá me dice vamos a cortar relación laboral con él.
Yo callada y sorprendida.
Me dice: No voy a confiar un negocio en alguien que no es honesto en su vida, que es infiel y que además se deja llevar más por sus impulsos que por la razón. Hay cosas que no se deben meter en la nómina.
Yo sigo callada.
Mi papá: Si eso le hacen a alguien que les ha dado su vida y les apoya imagínate lo que me harían.
A mi no me importa si el hombre mío vende hot dog en la esquina, mi deber como su mujer es estar a su lado preguntándole a la gente si quieren mayonesa, ketchup o mostaza.
No sé puede dejar de amar de la noche a la mañana, a menos que nunca hayas amado, por eso dicen que el amor verdadero se pone a prueba después de la ruptura, no mientras estás en la relación
No te desesperes, Dios sí escucha tus oraciones.
Si tarda, Él tendrá sus razones.
Hay procesos que nacen despacio para sostenerse en el tiempo.
Sigue, confía, todo se está acomodando a tu favor.
Quiero casarme con un hombre que sea sincero y vulnerable conmigo. Un hombre que me diga cuánto me ama y me señale mis errores con un tono dulce, que nunca invalide mis sentimientos, que admita sus errores y que haga todo lo posible para verme feliz.
No me molesta que mi pareja vea que existen mujeres hermosas; lo que sí valoro profundamente es la intención con la que se relacione con ellas. Porque la lealtad no empieza cuando dices “te amo”. Empieza en las pequeñas decisiones que protegen el corazón de la persona que elegiste; empieza en el respeto, en los límites que decides poner incluso cuando nadie te está mirando.
La relación muere cuando uno sigue perdonando con el corazón cansado, mientras el otro continúa repitiendo el mismo comportamiento sin remordimiento. El amor puede sobrevivir a los errores, pero no lo hace donde no hay un cambio real, ni respeto por el dolor que se está causando.