La lujuria destruye a los hombres. El amor los eleva. Si un hombre quiere ascender, necesita a su lado una buena mujer que lo adore, una princesa, una reina, una musa. Una mujer que rece por él y que quiera verlo triunfar.
Isaías 40:31“Pero los que esperan en el SEÑOR renovarán sus fuerzas; se remontarán con alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán”.
Isaías 43:1-2 “No tengas miedo, porque he pagado tu rescate, te he llamado por tu nombre; eres mío. Cuando pases por aguas profundas de gran tribulación, yo estaré contigo. Cuando pases por ríos no te ahogarás. Cuando pases por fuego no te quemarás, las llamas no te consumirán”.