La @Mx_Diputados sostiene que la reforma a pensiones NO es retroactiva con un argumento técnico: dice que la prohibición del artículo 14 aplica a leyes ordinarias, no al poder reformador de la Constitución. Por eso, aunque el nuevo tope alcance pensiones ya otorgadas y vigentes, no sería “retroactividad prohibida”, sino un rediseño constitucional válido del sistema de gasto público.
Pero ese argumento colapsa frente al constitucionalismo moderno. La irretroactividad NO es sólo una regla técnica: es un derecho humano ligado a la seguridad jurídica, la propiedad y la confianza legítima. Una pensión vigente no es un “beneficio discrecional”: es un derecho ya incorporado al patrimonio. Reducirla hacia atrás no es sólo cambiar una regla… es afectar derechos adquiridos.
Decir “como está en la Constitución, entonces es válido” es profundamente insuficiente. El poder reformador también está limitado por derechos humanos, progresividad y proporcionalidad. Y aquí hay retroactividad + regresión + afectación patrimonial. Eso exige una justificación extrema que no existe. No es técnica jurídica sofisticada: es una simplificación peligrosa.