Creo que ya estamos demasiado grandes para seguir jugando con el tiempo, los sentimientos y la salud mental de los demás. Hay cosas que deberían tomarse con más responsabilidad y respeto.
Mi empatía era mi mayor virtud, pero también entendí que es mi mayor defecto; es tan agotador intentar siempre comprender a la gente y justificarla buscando una razón de su actuar.
Es de cabrones aceptar que primero debes organizar tu vida, cuidar de tu mente, mejorar tu físico, ser más inteligente en la vida y lograr tus metas profesionales y personales para así merecer y tener una relación de calidad.