No quiero que toda mi vida sea aprender a soltar. Por una vez, quiero encontrar un lugar donde pueda quedarme y descansar con la certeza de que no tengo que irme. Quiero conocer esa sensación de pertenecer, de construir raíces y sentir que finalmente estoy en casa.
Amo la vida que elegí. Tantas veces me he sentido culpable por elegir estar lejos de mi familia, por poder vivir tantas cosas que siempre soñé pero sola, aún cuando ellos me ayudaron a estar en donde estoy y sé que algún día podré ser yo quien les muestre el mundo.