Estoy enamorada de esta frase:
Si no sucede de la forma en que querías, va a suceder de una forma mejor de lo que imaginaste.
Esa es la belleza del plan de Dios.
Borra su número, borra las fotos, borra los chats, bloquea de todos lados y que te importe un carajo qué hace con su vida, así como alguna vez a esa persona le importó un carajo herirte y destrozar lo que sentía tu corazón.
El diablo no pudo alcanzarme, entonces me castigó haciéndome ver cómo el hombre por el que me arrancaba el corazón, no fue capaz de esforzarse para no perderme.
Un día lloré tanto por alguien que llegué a creer que mi felicidad dependía de esa persona. Con el tiempo entendí que todo en la vida es pasajero, y desde entonces decidí que jamás volvería a poner mi dignidad ni mi amor propio en manos de alguien que no sabe valorarme.