Se ha hecho viral esta imagen de 2007 dónde un pingüino se separa del grupo y se va solo hacia las montañas.
A mí me recuerda a cómo se sienten hoy muchos jóvenes: haces todo lo correcto, trabajas, te esfuerzas, no la lías, y aún así no avanzas. No llegas. No construyes nada.
Ese pingüino seguro que no se va por valentía ni por locura. Se va porque quedarse ha dejado de compensar. Porque seguir al grupo no le da futuro. Y cuando vivir así deja de tener sentido, te levantas y te vas, aunque no sepas a dónde.
Por eso tantos dicen “soy yo”. Una generación entera currando para pagar alquileres absurdos, con sueldos que no dan para llegar a fin de mes, impuestos hasta por respirar y promesas de que “todo mejorará”.
Es hartazgo puro. No es depresión, es agotamiento. No es nihilismo, es decir basta.
Y que un pingüino explique mejor esto que cualquier político dice mucho de lo jodido que está todo.
estáis acostumbrados a q os bailen el agua y en cuanto alguien tiene carácter o sabe poner límites os sentís atacados u ofendidos q poca autocrítica no creéis
Una vez sabes lo que vales y estás conforme con tu persona no tienes que demostrar nada a nadie, simplemente te limitas a ser tú. Quien valore tus características se va a interesar por ti sin necesidad de que hagas malabares para parecer interesante, siendo tú ya lo eres