🚨ESTA FOTO TIENE QUE SER VIRAL. Así tienen a @Betocoralg, esposado, secuestrado y maltratado en una cárcel de EE.UU
Así se ve la libertad de expresión de Colombia en este momento. No paren de compartir. Es nuestra realidad.
Cepeda hizo una campaña para la gente que lee, que estudia, entiende y ama; serena, discreta y austera. Por eso perdió. El otro hizo show, pólvora, himno, baile y ruido; y eso cala profundamente en la gente ignorante y de esos abundan en Colombia. Por eso 'ganó'.
El presidente Gustavo Petro, le entrega a Abelardo de la Espriella un país con una vara extremadamente alta, y difícil de superar.
Hasta la fecha de hoy Colombia mantiene indicadores como inflación controlada, desempleo de un dígito, reducción de la pobreza, estabilidad cambiaria y crecimiento económico, el desafío de su gobierno no será rescatar al país, sino demostrar que puede superar los resultados del gobierno de Gustavo Petro.
Su principal problema será que gran parte de su discurso de campaña estuvo construido sobre promesas que requieren reformas legales e incluso constitucionales de enorme complejidad. Con un Congreso fragmentado, una oposición fuerte y unas cortes con agenda propia, muchas de esas propuestas se quedarán en meros anuncios.
Además, llega al poder después de una elección extraordinariamente cerrada, en un país profundamente dividido. Gobernar con la mitad de la población en desacuerdo con su proyecto político limitará su margen de maniobra y hará que cualquier reforma que intente encuentre resistencia social y política.
Su alineamiento con Washington y los compromisos asumidos con la administración Trump causarán repulsión en gran parte de la población, por no decir en la mayoría.
Mi pronóstico es que será un gobierno de alta confrontación política, con una narrativa permanente de orden y autoridad, ningún avance en materia de seguridad, por el contrario, crecera la conflictividad, y el desastre institucional. Lo que traerá enormes dificultades para materializar las transformaciones estructurales que prometió. Muchas de sus propuestas chocarán con los límites institucionales, presupuestales y constitucionales del Estado colombiano.
Si su cacareado “país milagro” recibe una Colombia con indicadores macroeconómicos favorables, la pregunta no será si De la Espriella puede prometer más, sino si realmente puede gobernar mejor. Y superar una economía estable, reducir aún más la pobreza, mejorar el empleo y mantener la gobernabilidad en un país polarizado es mucho más difícil que ganar una elección. El balance final es que sus promesas terminarán estrellándose contra la realidad del país.
@MONYRODRIGUEZOF Veo los aciertos.
La esperanza crece cuando un pueblo se une.
Una campaña hecha por el pueblo con mucho amor.
Probaremos si lo que dicen lo van a cumplir, estaremos muy muy atentos y que ojala el Tigre no se quite la piel y nos salga con que “yo no dije eso”.
Sea cual sea el resultado, el país debe recibirlo en paz. La narrativa de odio de la campaña fascista ha sembrado rabia con mentiras, el progresismo debe estar por encima de eso. A los que insultan solo les responderemos con ideas y con decencia.
Mucha calma, independiente del resultado @IvanCepedaCast ya ganó, su campaña fue decente, sin bandidos, sin maquinarias, sólo con razón y amor por Colombia.
El juego limpio de Cepeda es un triunfo para nuestro proyecto político.
@jucorreal@elexagerado qué piensas que esta letra sea usada para defender y apoyar al candidato presidencial en Colombia amigo de Milei?
Porque yo “me quedé como Wtf”🤣
Que Abelardo de la Espriella haya ganado la primera vuelta con más de 10 millones de votos dice mucho sobre el país que somos hoy. Habla de una Colombia donde la homofobia, el machismo y el desprecio por los derechos de las minorías siguen siendo una fuerza política capaz de movilizar a millones de personas.
Llega esta queja: “Mi amiga, la lideresa Ruby O. P. CC.39….. de Bogotá tenía registrada su Cédula en el Colegio Claretiano de Bosa, pero al llegar dice que
faltan las listas de los electores adultos mayores y que
solamente están las listas de los jóvenes.
¿Qué se puede hacer? ¿A quién reportar?
@Registraduria@FiscaliaCol@PoliciaColombia
“El problema de nosotros los colombianos es que no tenemos una conciencia colectiva. Tenemos una posición cómoda e individual ante la vida, cómoda. El problema soy yo, me salvo yo, el resto fríeguese.”
— Jaime Garzón
Es buen momento de hacer una critica. La campaña de @IvanCepedaCast ha sido muy floja en el tema digital. Ha sido muy cerrada. Nunca es tarde para reconocer los errores y recomponer lo que está mal. Esto es solo el comienzo: CEPEDA SERÁ PRESIDENTE DE COLOMBIA.
¿Entonces viven relacionando a la izquierda Colombiana con Chavez, Maduro y Venezuela y salieron a votar por el abogado del testaferro de Maduro? JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJ Dios, son muy tontos.
Ustedes no odian a Cepeda, ni saben quien es, su único argumento es que el man es guerrillero y a él su papá se lo mató la guerrilla, al que ustedes odian es es a Petro, y no es por izquierda o derecha, es que se los infundaron desde pequeños y ahí se quedaron
El fenómeno De la Espriella ya ha sido comprobado en otras latitudes: “se elige a un fascista de verdad creyendo que es de mentira, por miedo a un comunismo de mentira que se cree que es de verdad.”
https://t.co/BdaUwhJhvq
Vienen a Europa a disfrutar de su transporte público barato y eficiente, de educación y salud públicas accesibles, de jornadas de 8 horas y días de descanso conquistados gracias a sus sindicatos fuertes...pero cuando alguien pide lo mismo para América Latina, lo llaman comunista.
Este video no hay que verlo una vez, ni dos, hay que verlo y compartirlo mil veces para que la gente se dé cuenta de la partida de criminales y delincuentes que hay en el Centro Democrático y lo que representa Paloma Valencia
Vamos a retroceder como país?
#ATENCIÓN 🚨 Grave denuncia contra @CaracolTV 🚨 La sombra del acoso laboral en Caracol TV ha quedado al descubierto tras el desgarrador testimonio del periodista @DiegoUrreaa. Pues lo que inició como una oportunidad profesional en '@SeptimoDiaTV' terminó en una tragedia de salud
El periodista rompió el silencio sobre el infierno laboral que vivió en el programa ‘Séptimo Día’, señalando directamente a la subdirectora Diana Henao por una persecución sistemática. La gravedad de los hostigamientos escaló a un terreno físico irreversible.
En septiembre de 2022, Urrea sufrió un accidente cerebrovascular (ACV) transitorio provocado por los cuadros de estrés extremo a los que era sometido. Resulta escalofriante que, mientras el comunicador era trombolizado en una clínica para salvar su vida, Henao contactara a su esposa para exigirle contactos de una entrevista.
Tras su recuperación, el entorno en Caracol Televisión se tornó abiertamente hostil. Urrea denunció la ejecución de un proceso disciplinario basado en un montaje de pruebas falsas orquestado por Henao y un grupo de colaboradoras.
Aunque el periodista logró desvirtuar los cargos y demostrar su inocencia, el daño psíquico ya estaba hecho; incluso su EPS emitió un dictamen oficial de acoso laboral y fue remitido a psiquiatría por niveles críticos de ansiedad, con la recomendación expresa de trasladar el caso al Ministerio de Trabajo.
La respuesta de las directivas del Canal Caracol ante la evidencia del acoso fue el traslado de la víctima y no la sanción de la victimaria. Al mover a Urrea hacia la sección ‘Caracol Ahora’, la empresa optó por una solución cosmética que dejó intacto el poder de Diana Henao en ‘Séptimo Día’. Esta decisión corporativa permitió que la subdirectora conservara su cargo e influencia, enviando un mensaje de impunidad frente a conductas que ya habían puesto en riesgo la vida de un trabajador.
La terminación del vínculo laboral de Urrea tras un año en su nuevo puesto fue la culminación de un atropello administrativo. El periodista relató cómo fue citado a Recursos Humanos para un despido inmediato, donde al negarse a firmar documentos bajo presión, fue escoltado por guardias de seguridad fuera del edificio. Este trato, reservado usualmente para delincuentes, fue la liquidación que el canal le otorgó a un profesional que perdió su salud cumpliendo con las exigencias de uno de los programa más visto de la compañía.
La trazabilidad del despido apunta nuevamente a la persistencia del hostigamiento. Según versiones internas que llegaron a Urrea, la dirección de noticias habría admitido que la salida no obedeció a razones administrativas, sino a la insistencia de los conflictos originados en ‘Séptimo Día’. Esto confirmaría que, a pesar de estar en áreas distintas, el brazo de Diana Henao alcanzó para ejecutar la desvinculación definitiva del comunicador, operando bajo la mirada permisiva de los altos mandos del canal.
La denuncia de Diego Urrea no solo expone un caso individual, sino un patrón de conducta que parece ser la norma en ‘Séptimo Día’. La alta rotación de periodistas en ese formato y las advertencias ignoradas por las directivas sugieren una estructura donde el rating justifica el maltrato.
Es claro que el silencio de Canal Caracol ante estos señalamientos lo convierte en cómplice de un sistema que prioriza la jerarquía sobre la integridad humana, permitiendo que la subdirección actúe por encima de la ley laboral colombiana.
@MintrabajoCol@AntonioSanguino@sicsuper@cielo_rusinque
Hoy hablo no desde la rabia, sino desde la dignidad.
Durante mucho tiempo me hicieron creer que el acoso que vivía era consecuencia de mis decisiones: de cómo me vestía, si me ponía un vestido de baño, lo que publicab. Me enseñaron a bajar la mirada, a sentir vergüenza, a preguntarme si, de alguna manera, lo había provocado. Ese es el primer triunfo de cualquier forma de violencia: lograr que la víctima dude de sí misma.
Pero no. Nada de esto fue mi culpa.
Fui acosada, revictimizada y expuesta públicamente. Busqué ayuda en espacios donde debía encontrar protección: en medios de comunicación, en directivos, en líderes políticos. Fui escuchada, sí. Pero no fui protegida. Y ese silencio, esa inacción, también es una forma de violencia.
La violencia escaló al entorno digital. Personas cercanas a un “reputado periodista” de quién recibí muchos acosos difundieron contenidos en redes sociales para desacreditarme. Un perfil, identificado como @Thyche78Thyche, amplificó y reposteo esas agresiones, contribuyendo a una campaña de estigmatización en mi contra. Allí se me señaló falsamente, se me humilló y se intentó destruir mi reputación. No fue un hecho aislado: fue una dinámica sistemática de acoso y difamación.
Frente a esto, acudí a la institucionalidad. Denuncié ante la Fiscalía General de la Nación. Entregué información, pruebas, y di la cara. Sin embargo, como le ocurre a tantas mujeres, mi caso no avanzó. La ausencia de respuesta también es una forma de desprotección.
El costo fue alto. Tuve que irme de Medellín. Fui, en la práctica, desplazada por el acoso y por la indiferencia institucional. Tuve que reconstruirme en medio del señalamiento y del miedo.
Hoy, sin embargo, decido no callar más.
No hablo solo por mí. Hablo por todas las mujeres que han sido desacreditadas, ridiculizadas o abandonadas cuando se atreven a denunciar. Hablo por quienes aún sienten miedo. Hablo por quienes no encontraron respuesta.
A la justicia le pregunto, con respeto pero con firmeza: ¿qué más se necesita para actuar? ¿Cuántas pruebas más deben presentarse para que cesen la impunidad y la revictimización?
Este no es un acto de revancha. Es un acto de verdad.
Quiero revelar los chats, las pruebas y los nombres, exponer cómo operaron estas dinámicas de acoso, incluyendo la participación de perfiles digitales que amplificaron la violencia. Y voy a acompañar a otras mujeres para que no tengan que atravesar este camino solas.
Porque el silencio nunca fue una opción justa. Y porque la dignidad no se negocia.
Estamos cansadas. Pero también estamos de pie.
Y esta vez, no vamos a retroceder.
Caracol reconoció que difundió mentiras. Cuando el director Carlos Carrillo los confrontó con la verdad, no hubo disculpas ni rectificación. Antes lo minimizaron burlándose de su gripa y le cerraron los micrófonos. En cualquier parte del mundo es censura, en Colombia periodismo.
Os voy a dar mi opinión sobre la que se ha liado con Imane Khelif:
- Angela Carini es la boxeadora italiana que se ha retirado a los 46 segundos del combate contra Imane.
- Angela, lleva tiempo intentado que no dejen competir a Imane, incluso llamándola mujer trans, algo que es falso.
- ¿Y que ha hecho? Pues aprovechar un escenario como los juegos olímpicos, delante de millones de espectadores, para montar el show, retirarse, y decir que jamás había sentido un puñetazo tan fuerte.
- ¿Y que ha conseguido? Que esto se hable en todo el mundo, que salga gente como Meloni o Milei criticando a Imane, que se llenen las redes sociales de desinformación, bulos, ataques contra Imane y que pueda acabar con la descalificación y la inhabilitación de Imane.
- Porque, digamos la verdad, Imane es una mujer. NO es una mujer trans, NO es un hombre, es una MUJER. Y curioso que cuando perdió en Tokio nadie dijo nada, o cuando perdió en el mundial tampoco nadie dijo nada.
En fin, paremos de una maldita vez la desinformación y paremos de una maldita vez la transfobia, quizás así este mundo sea un poquito menos vergonzoso.