Detesto decirlo, pero una mujer que trabaja más de 40 horas a la semana y se encarga de todo sola, no va ser la mujer suave y femenina que quieres que sea, porque está en modo supervivencia. Así que, si no puedes aligerar la carga, al menos no se la hagas más pesada.
No te hagas la ciega. Cuando un hombre te quiere de verdad, no desaparece, no te deja en visto, no te ignora. Le importas, te escribe, te busca, te ayuda, te cuida, te incluye en sus planes y hace todo por verte feliz. El que te quiere se queda, insiste y jamás permitirá que llores por él.
Todo lo demás son excusas.
Soy exigente porque quiero tener una familia y mi objetivo es que mi hija tenga al papá más amoroso, responsable y trabajador del mundo. Un papá que derroche amor por nosotras, y un hogar que se sienta como un lugar cálido y seguro, donde no haya una infancia por sanar. 🧸🌸❤️🩹
Mi compañera de trabajo se está divorciando después de 22 años porque descubrió que el marido la engañó durante 3 meses y todo el mundo le pregunta si va a tirar a la basura su vida juntos X 3 meses y ella responde: "Yo no tiré a la basura nada, él lo hizo"
PREDICA, BEBÉ, PREDICA
Una vez vi un chico comprar flores y cuando la cajera le preguntó: “¿Aniversario?”
Dijo: “No, solo tuvo un mal día ayer.”
Ese es el tipo de amor por el que rezo.
Si él no te soporta en un "mal dia" ni eres su prioridad siendo joven y hermosa
¿Por que crees que te va a cuidar y proteger cuando estés embarazada, post parto, vieja, enferma?
Mandar mensajes a otra mujer también es engañar. Darle atención, entretener su presencia o hacerle sentir que ocupa un espacio en tu vida que le corresponde a tu pareja… eso también es infidelidad. Engañar no se limita a la intimidad física. Se trata de la confianza rota. De la lealtad dividida. De la deshonestidad emocional. Se trata de elegir darle partes de ti… tus palabras, tu tiempo, tu interés… a alguien que no es la persona con la que te comprometiste.
No tienes que compartir una cama para traicionar a alguien. A veces basta con unas conversaciones ocultas. Un intercambio coqueteo que fue más lejos de lo que debía. Una conexión “inofensiva” que nunca mencionaste porque sabías que no se vería bien. A veces la infidelidad se ve como sonrisas secretas mirando el teléfono. Mensajes de buenos días enviados a otra persona. Esfuerzo que desaparece en casa mientras alguien más recibe la versión de ti que antes pertenecía a tu pareja.
Dar tu tiempo a otra mujer cuando le dijiste a alguien más que era suyo… eso es engañar. Estar emocionalmente disponible para otra mujer mientras descuidas emocionalmente a quien estuvo a tu lado… eso es engañar. Llamarlo de una forma más suave no cambia lo que es. Solo hace más fácil evitar la responsabilidad.
Y no todos están listos para aceptar esa verdad. Porque es más fácil fingir que la lealtad solo aplica al cuerpo, no al comportamiento. Más fácil decir que no fue para tanto que enfrentar la realidad de que hiciste sentir reemplazable a alguien que te ama. Más fácil minimizar la traición emocional que admitir que fuiste alejando tu relación poco a poco sin siquiera tocar a otra persona.
Así que no… engañar no es solo cuestión de sexo. Se trata de intención. Se trata de energía. Se trata de cómo te comportas cuando tu pareja no está presente. Y la verdad es simple… si no lo harías de forma abierta, honesta y frente a la persona que dices amar, entonces ya sabes que cruzaste una línea.
Para todas las mujeres: cásense con un hombre de mentalidad proveedora.
No se trata de que sea millonario, sino de que sea responsable, estable y con capacidad de guiar. Un hombre que vea por tus necesidades y bienestar sin que tengas que rogarle por todo. Que te cuide, que esté presente porque quiere estar, que te dé tranquilidad y que honre lo que promete. No es cuestión de dinero, es cuestión de carácter.