📌 | ¡El Sistema Nacional de Cooperación Internacional de Colombia #SNCIC optimiza la ruta de la cooperación para el desarrollo de La Guajira!
@LAGUAJIRAGOB, #APCColombia, @DNP_Colombia y @CancilleriaCol formalizamos en Riohacha la Mesa Territorial de Cooperación departamental.
¡La Guajira fortalece su gestión de cooperación en el marco del Sistema Nacional de Cooperación Internacional de Colombia #SNCIC!
Tuvimos en Riohacha una jornada clave de articulación territorial con autoridades locales y cooperantes para potenciar el desarrollo de la región. 👇🏾
No hay atajos. Madrugar es difícil, cuidar el cuerpo es difícil, estudiar es difícil, trabajar es difícil, crecer espiritualmente también. Pero es justo que mucho cueste lo que mucho vale.
Cuando sientas que no puedes más, cierra los ojos y recuerda cuánto oraste por lo hoy tienes, así que agradece y llénate de fuerzas para seguir adelante.
Le dije a mi terapeuta:
“Siento que se me acaba el tiempo para construir la vida que quiero.”
Ni siquiera preguntó por qué.
Ella simplemente me miró con dulzura y dijo:
1️⃣ Derrocar a un dictador suena moralmente justo. Nadie llora por un tirano. Pero el derecho internacional no se construyó para proteger a los buenos, sino para contener a los poderosos. Por eso prohíbe la fuerza casi sin excepciones: no porque ignore la injusticia, sino porque sabe que, si cada país decide a quién “liberar” a balazos, el mundo vuelve a la ley del más fuerte.
2️⃣ El problema no es Maduro. El problema es el precedente. Cuando la fuerza militar se usa para cambiar gobiernos sin reglas claras, la soberanía deja de ser un límite y se vuelve un estorbo. Hoy es “derrocar a un dictador”; mañana será “corregir una elección”, “proteger intereses”, “restaurar el orden”. El derecho no absuelve dictaduras, pero tampoco legitima cruzadas unilaterales.
3️⃣ La pregunta incómoda no es si un tirano merece caer, sino quién decide cuándo y cómo. Porque la historia enseña algo brutal: sacar al dictador es fácil; construir justicia después, no. Y cuando la legalidad se rompe en nombre del bien, casi siempre lo que sigue no es libertad, sino caos, violencia y nuevas víctimas. El derecho existe para recordarnos eso, incluso cuando incomoda.