Cada vez que uso el servicio 519 lo intento disfrutar como si fuera el último día, porque estos son los buses que el actual ministro de transportes quiere eliminar
El fotógrafo de Calama que pasó tres años buscando al gato colocolo y terminó logrando una imagen que dio la vuelta al mundo: “Cuando sacamos la foto nos pusimos a llorar” https://t.co/5wosydn8hi
Cerca de tres mil deportistas se quedan sin Juegos Nacionales y Paranacionales: decreto de Hacienda cancela el evento en 2026 tras recorte en Deporte https://t.co/6Bxjgp5F70
María Inés Barría, microbióloga e investigadora chilena de la Universidad de Concepción, lideró el desarrollo de una innovadora vacuna terapéutica contra el virus Hanta y el ex Min. de Salud JaimeMañalich no la pesco, Alemania si.
@joseantoniokast@GobiernodeChile@RodRettig
Sólo recordar que el programa de inmunizaciones al que el gobierno le quiere quitar recursos: es evaluado positivamente por DIPRES, permitió que ningún lactante muriera en 2025 de VRS y puso a Chile en la portada de la revista médica más importante del mundo. Entre otras cosas.
Cuando leer no cuesta nada, ocurre esto: decenas, cientos de personas —hombres y mujeres, jóvenes y mayores— forman una larga fila que comienza en la Casa Central de la Universidad de Chile y se extiende hasta la Iglesia de San Francisco, por la vereda sur de la Alameda.
Pronto sus manos llevarán un regalo “La palabra maldita y otros escritos urgentes”, de Gabriela Mistral, quien —por esas paradojas del destino— fue reconocida en el mundo antes que en su propio país, una historia que a veces se repite.
Era una hermosa postal, gracias a la iniciativa de la Casa Central. Aún somos un país de lectores.
Gloria al Día del Libro y al derecho de autor.
Que nunca falte, ante nuestros ojos y en nuestras manos, un libro para aprender y también para soñar.
La web oficial de la candidatura de la ex Presidenta Michelle Bachelet está ahora publicada en todos los idiomas oficiales de Naciones Unidas y también en portugués
Pueden ver el detalle acá:
https://t.co/6eStKkCMgl
#CIPEROpinión "El efecto devastador del estrés económico sobre la salud mental de la población y, en consecuencia, sobre su capacidad de tomar decisiones racionales". https://t.co/vezh8iTkgr
CARTA ABIERTA A LA MINISTRA DE CIENCIA Y TECNOLOGÍA.
Ximena Lincolao. @Ximenatech
Señora Ministra:
Resulta fascinante —en un sentido casi antropológico— leer su entrevista y su afirmación de que la violencia estudiantil “no la ha visto usted en Estados Unidos ni en otras partes del mundo”. Fascinante, porque obliga a preguntarse si estamos ante una declaración de desconocimiento, de negación… o de simple descuido intelectual.
Estados Unidos, precisamente el país en el que usted ha vivido, no sólo ha visto violencia estudiantil: la ha convertido en un fenómeno estadísticamente documentado, recurrente y trágicamente sistemático, como el país del mundo con mayor casos de violencia y asesinatos en establecimientos educacionales de la historia.
Permítame ilustrarlo con algunos hechos, no opiniones.
Entre los años 2000 y 2022, se registraron 1.375 tiroteos en escuelas estadounidenses, con más de 500 muertos y más de 1.100 heridos (USAFacts). Si ampliamos la mirada, desde 1999 —a partir de la masacre de Columbine— se han contabilizado cientos de episodios adicionales, con una tendencia creciente en el tiempo. Sólo entre 2021 y 2023 hubo más de 900 incidentes, el mayor número en cuatro décadas (Reuters).
Pero no se trata sólo de cantidad, sino de brutalidad.
Columbine (1999), donde dos estudiantes asesinaron a 13 personas, marcó un antes y un después. Le siguieron tragedias como Sandy Hook (2012), con 26 víctimas —20 de ellas niños—, Parkland (2018), con 17 muertos, y Uvalde (2022), donde 21 personas fueron asesinadas en una escuela primaria. Estos no son episodios aislados: son hitos de una cadena continua.
A ello se suma una realidad aún más inquietante: la normalización. En 2024 se registraron decenas de tiroteos con víctimas en escuelas, y en algunos años recientes se han contabilizado más de 300 incidentes anuales. En otras palabras, no hablamos de excepciones, sino de una frecuencia que ha obligado a profesores a ensayar simulacros de ataque armado con sus alumnos.
¿No lo ha visto usted?
Es comprensible: a veces la realidad exige no sólo estar en un lugar, sino también observarlo.
Porque la violencia estudiantil en Estados Unidos no se limita a las armas de fuego. Incluye agresiones, apuñalamientos, peleas que escalan a violencia letal y una cultura de seguridad escolar que incorpora detectores de metales, policías armados y protocolos de encierro. Todo esto, en el país que usted menciona como si fuese un oasis.
Por eso su declaración no es simplemente inexacta: es, en términos estrictos, insostenible, y en cierto modo, inaceptable.
Más aún, resulta paradójico que quien ha tenido la oportunidad de conocer esa realidad de primera mano, la describa como inexistente. No es una cuestión de interpretación ideológica, sino de evidencia empírica básica.
Ministra, en política, la ignorancia puede ser un punto de partida. Persistir en ella, en cambio, es una elección.
Quizás la próxima vez que se refiera a la violencia estudiantil —un fenómeno complejo, doloroso y global— convendría hacerlo con algo más que simples impresiones y relatos personales. La realidad, aunque incómoda, tiene la mala costumbre de existir incluso cuando se la niega.
Y en este caso, Ministra, la realidad es abrumadora.
Atentamente,
Un observador que, a diferencia suya, sí ha mirado los datos.
@MisColumnas
@EgonElier es un rector electo por su comunidad. Tiene mandato por legitimidad. Es un académico respetado por sus pares en el ejercicio del pluralismo académico. Encasillarlo y denostarlo por su posición política es un acto de ignorancia.
Si un estudiante es condenado por agresión se le quita la gratuidad.
Si un militar es condenado por delitos de lesa humanidad se le paga la pensión millonaria.
Ya paren. Desde una universidad en el sur, sacamos varias veces a ministros desde el aula magna y siempre la avanzada del ministerio iba antes, evaluaba conflictividad y evacuación junto con la U. No hicieron la pega o la hicieron porque eso querían provocar.