Ayer hace un año estuve a punto de morirme mientras mis perros me salvaron la vida al avisar que por poco me iba.
Hoy el amor, la plenitud y el agradecimiento que tengo hacen que sienta como todo vale siempre la pena.
¡Qué linda que es la vida, y qué bonito que es poder vivirla!
Cuando alguien dice “nunca acepten menos de lo que se merecen”, ¿estarán pensando en dar no menos de lo que la otra persona se merece también? ¿O será solo para un lado la cosa?