Ojalá todos experimenten, al menos una vez, la tranquilidad de estar enamorados de la persona correcta. Esa sensación de saber que puedes querer sin límites, bajar la guardia, sentirte en casa y descubrir que el amor mutuo se convierte en el lugar más seguro del mundo.
El desapego es tu superpoder:
No perseguir, no rogar, no conformarte.
Deja que se aleje y se acabe lo que no es para ti.
Vamos de frente a la segunda mitad del año
Lo que está pasando en México duele. Asesinan a un alcalde, a un limonero, a una maestra, a una persona más… y el país sigue. Cómo terminamos así?
No podemos seguir así. No podemos normalizar lo inaceptable. Normalizar el “infierno” es aceptarlo como destino, y no debe serlo. No podemos seguir acostumbrándonos.
Debemos recuperar la capacidad de indignarnos y exigir el país que nos corresponde.