¿Te gustaría que, sin siquiera pedir tu opinión, marcaran tu cuerpo de por vida?
¿Acaso nuestras hijas no deberían tener toda SU vida por delante para marcar en SU cuerpo, lo que ELLAS deseen?
Durante mucho tiempo actué bajo la premisa: «Trata a los demás como te gustaría que te tratasen a ti», pero con el tiempo te das cuenta de que tus necesidades no son las mismas que las de los demás y que te puedes equivocar pensando que sí.