"El comienzo nunca es el comienzo. Lo que confundimos con el comienzo es solo el momento en que entendemos que las cosas han cambiado".
Fernanda Trías
📷Harry Callahan
Miércoles.
"Las palabras del año pasado pertenecen al lenguaje del año pasado. Las palabras del próximo año esperan otra voz" (T. S. Eliot).
Cuidemos esa voz
Buen día a todos.
Se acaba el año
Fin de año es mirar atrás sin reproches, entendiendo que hiciste lo que supiste con lo que tenías. Es aceptar que no todo salió bien, pero que aun así seguiste. Y eso ya dice mucho de ti.
Es hacer balance en silencio mientras suenan risas cerca, brindis que chocan y deseos que se piden bajito, casi con miedo, como si el año pudiera escucharlos.
Es recordar a los que estuvieron y a los que faltaron, a los que se quedaron en el camino y a los que llegaron sin avisar para cambiarlo todo. Es agradecer lo que fue y soltar lo que dolió.
Es despedirse de meses que pesaron, de días que enseñaron a golpes y de noches que parecían eternas… sabiendo que, aunque no fue fácil, sobreviviste. Y creciste.
Comenzar un año nuevo no es prometer imposibles. Es regalarte otra oportunidad. Es decirte que vas a intentarlo otra vez, quizá con más calma, quizá con más valentía, pero con el corazón un poco más sabio.
Es creer que aún quedan abrazos por dar, caminos por recorrer y momentos pequeños que acabarán siendo enormes.
Al final, el cambio de año no está en el calendario. Está en las ganas. En la forma en la que decides empezar de nuevo.
Feliz cierre.
Feliz comienzo.
Que el próximo año te trate bonito… y que tú también lo hagas contigo. ❤️
Que tengáis todos un feliz 2026
Mi prioridad absoluta para el próximo año es cuidarme. Quiero asegurarme de despertar cada día y elegirme a mí misma, enfocándome en verme y sentirme bien, y manteniendo mi vida en orden sin importar las circunstancias 💗
En breve empieza un año nuevo y yo sigo coleccionando cicatrices.
Brinda, ríe, llora… pero sobre todo, recuerda: la vida es muy breve para no sentirla aunque duela.
La vida no funciona como nos enseñaron: creemos que será lógica, recta y previsible, pero a menudo sucede justo lo contrario. Cuando esperas calma llega el temblor, cuando temes el caos aparece una quietud inesperada y cuando crees que lo entiendes todo, la vida te demuestra que aún queda mucho por descubrir. Por eso es tan necesario observar de verdad, percibir sin prisas, entender antes de juzgar y darse cuenta aunque incomode. No sufrimos tanto por lo que pasa como por lo que imaginamos que “debería” pasar. Cuando dejas de forzar la vida para que encaje en tus ideas y empiezas a mirarla tal y como es, algo se ordena dentro de ti: eliges conciencia, eliges honestidad contigo y, sobre todo, eliges paz.
Fue un error de cálculo brutal.
Me miraste y viste carencia, creyendo que aceptaría cualquier sobra de atención con tal de quedarme.
Yo te miré y proyecté una nobleza que nunca existió, vistiendo a un espantapájaros con ropas de rey.
La diferencia es que mi confusión termina en el momento en que doy la espalda, pero tu error es vitalicio.
Quien pierde un diamante creyendo que es vidrio jamás recupera su brillo.
Mi equivocación tiene arreglo; en cambio, tu pérdida es permanente e irreparable 🎭
Porque reconocer el error también es una forma de dignidad.
Yo puedo reconstruirme desde la lucidez, aprender a mirar sin idealizar y elegir mejor a quién entrego mi valor.
Tú, en cambio, seguirás midiendo lo extraordinario con parámetros pequeños, confundiendo la abundancia con exceso y la profundidad con necesidad.
Y esa ceguera no se corrige con el tiempo, porque no nace de la falta de visión, sino de la incapacidad de reconocer lo que nunca supiste cuidar.
Mañana es el último día del año.
Ese borde silencioso donde la vida se detiene un instante
para preguntarte qué quieres seguir llevando… y qué ya no.
No es día de prisas ni de cuentas pendientes.
Es día de mirarte con honestidad, agradecer lo que te sostuvo,
soltar lo que te dolió… y hacer espacio para lo que mereces.
Mañana no se trata de despedir un calendario,
se trata de empezar a tratarte mejor.
Sanar en soledad es un proceso de autoconocimiento y amor propio, no de aislamiento, que implica aprender a sostenerse emocionalmente, enfrentar el dolor en silencio y reconstruirse, convirtiendo la vulnerabilidad en fuerza y sabiduría.
Vídeo vía kabanfeliz
Ojalá el año nuevo os traiga muchas sonrisas y con quién compartirlas, personas maravillosas que os acompañen por el camino y eso que os haga sentir que la vida es un regalo.
Ojalá sea un gran año, os lo deseo de corazón.
Feliz 2026 🥂.